Presidente de la FIFA propone levantar el veto a Rusia en competiciones. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, afirmó este lunes que se debería levantar el veto impuesto a Rusia y Bielorrusia en las competiciones internacionales, una sanción aplicada desde 2022 tras la invasión rusa de Ucrania, porque considera que “no ha servido de nada” y solo ha generado más frustración y odio.
En una entrevista con la cadena británica Sky, Infantino señaló que, aunque la exclusión continúa, lo ideal sería permitir que equipos juveniles rusos participen nuevamente en torneos internacionales, empezando por las categorías inferiores. “Este veto no ha conseguido nada, solo ha creado más frustración y odio. Que los niños y niñas de Rusia puedan jugar al fútbol en otras partes de Europa podrá ayudar”, afirmó.
El dirigente también defendió que el fútbol no debe servir como instrumento para castigar a países por las decisiones políticas de sus líderes y propuso revisar los estatutos de la FIFA para evitar que naciones sean vetadas por motivos externos al deporte.
Presidente de la FIFA propone levantar el veto a Rusia en competiciones
La propuesta generó reacciones mixtas en el ámbito internacional. El ministro de Deportes de Ucrania calificó las declaraciones de Infantino como “irresponsables” por desvincular el fútbol de la realidad del conflicto, señalando que la agresión ha afectado directamente a atletas y comunidades deportivas en su país. Por su parte, el Kremlin saludó la iniciativa, afirmando que permitir la participación de equipos rusos sería positivo y que el deporte no debería politizarse.
En la misma entrevista, Infantino también se refirió a otros temas delicados como un posible veto deportivo a Israel, calificándolo de “derrota”, y defendió la decisión de la FIFA de otorgar un premio de la paz al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como parte de los esfuerzos de la organización por promover la paz.
La postura de Infantino pone sobre la mesa un debate complejo sobre la relación entre el deporte y la política internacional, justo cuando se acerca el Mundial de 2026, y reaviva la discusión sobre la reintegración de Rusia en los grandes torneos futbolísticos globales.
