Valencia, 9 de octubre de 2026-. Presidente de Irán aseguró que las negociaciones con Estados Unidos solo podrán avanzar si se desarrollan sin presiones ni amenazas.
La declaración se produce en medio del estancamiento diplomático y las tensiones por el control del estratégico estrecho de Ormuz.
Pezeshkian defendió que cualquier acuerdo debe sustentarse en el respeto mutuo y en compromisos recíprocos. También cuestionó las sanciones económicas estadounidenses, al considerar que afectan al comercio, al sector energético y a la estabilidad regional.
«Una negociación llevada a cabo bajo la amenaza de la fuerza no es una negociación», sostuvo el mandatario durante su intervención en la cumbre de la Comunidad de Estados Independientes (CEI).
Presidente de Irán aseguró que las negociaciones con Estados Unidos solo podrán avanzar si se desarrollan sin presiones ni amenazas
El presidente iraní insistió en que el diálogo necesita condiciones que permitan a ambas partes negociar sin coerción. Sus declaraciones reflejan las dificultades para retomar un proceso de paz después de varios meses de enfrentamientos y desacuerdos sobre las condiciones para detener la guerra.
A principios de esta semana, Pezeshkian había calificado de inútiles las conversaciones con Washington mientras, según denunció, persistieran los asesinatos, las sanciones, las presiones y el incumplimiento de compromisos.
Los últimos contactos entre representantes de ambos países se conocieron a finales de septiembre, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Las conversaciones se desarrollaron de forma indirecta, con participación de intermediarios.
Aunque Teherán y Washington habían alcanzado acuerdos provisionales para detener las hostilidades y abrir una vía hacia la paz, las diferencias sobre su aplicación y el control del estrecho de Ormuz han impedido consolidar una solución duradera.
Trump rechaza la propuesta iraní sobre Ormuz
En septiembre, Irán presentó una propuesta para reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días, vinculada a condiciones como el levantamiento de las sanciones económicas estadounidenses y el fin del bloqueo a sus puertos.
El presidente Donald Trump rechazó el plan, aunque dejó abierta la posibilidad de continuar las conversaciones indirectas. La propuesta contemplaba reactivar el diálogo para poner fin al conflicto, pero las diferencias entre ambos gobiernos continuaron sin resolverse.
El estrecho de Ormuz constituye un punto estratégico para el comercio internacional de hidrocarburos. Por ello, las disputas sobre su control y circulación tienen consecuencias que van más allá de las relaciones bilaterales entre Irán y Estados Unidos.
El 8 de octubre, Trump afirmó en su red Truth Social que Washington no reanudaría los ataques contra Irán antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato, previstas para el 3 de noviembre. También aseguró que su administración mantenía conversaciones productivas con Teherán, aunque confirmó que el bloqueo seguiría vigente.
