Posibles impuestos a las remesas desde EE.UU. preocupan a comunidades guatemaltecas . En Cajolá, un pequeño pueblo en el oeste de Guatemala, las remesas son la principal fuente de ingresos para cientos de familias.
Israel Vail, de 53 años, vive gracias al dinero que sus hijos envían desde Estados Unidos, donde residen sin autorización. Con ese dinero, construyó su casa de dos pisos y abrió una tienda local de alimentos.
“Las personas aquí no viven bien, pero viven por las remesas”, aseguró Vail.
Sin embargo, el futuro de este sustento está en peligro. Un proyecto de ley impulsado por republicanos en la Cámara baja propone un impuesto del 5% sobre remesas. Esto afectaría a más de 40 millones de personas, incluyendo a residentes legales y titulares de visas temporales. Los ciudadanos estadounidenses quedarían exentos.
Además, el expresidente Donald Trump adelantó que trabaja en un memorando para bloquear las remesas enviadas por migrantes no autorizados.
Posibles impuestos a las remesas desde EE.UU. preocupan a comunidades guatemaltecas
Expertos advierten que estas medidas podrían dañar tanto a las comunidades receptoras como a la economía estadounidense. Manuel Orozco, del Diálogo Interamericano, señaló que restringir las remesas podría aumentar la migración ilegal.
“Si la gente no recibe dinero, buscará oportunidades afuera”, explicó. Orozco también alertó sobre el riesgo de que se usen canales no autorizados para transferencias.
Las remesas son clave en la economía global. En 2023, alcanzaron 656.000 millones de dólares, según el Banco Mundial. México recibió 63.300 millones, un aumento del 7,6%.
En Cajolá, las consecuencias ya se sienten. Las ventas en la tienda de Vail han bajado desde que Trump asumió el poder. “Hay miedo. Si no hay remesas, no habrá negocios ni trabajo”, lamentó.
Los intentos anteriores de gravar las remesas han fracasado, excepto en Oklahoma. Sin embargo, el tema vuelve a tomar fuerza en medio del debate migratorio.
