Valencia, 14 de octubre de 2026-. Popularidad de la presidenta peruana Keiko Fujimori sufrió una drástica caída a comienzos de octubre por la creciente preocupación ciudadana sobre el rumbo económico del país, el avance de la delincuencia y la política exterior.
Según informó la encuesta LatAm Pulse de AtlasIntel para Bloomberg News, las cifras evidencian una rápida erosión de su respaldo. Fujimori asumió el mandato a finales de julio tras imponerse en segunda vuelta electoral. Prometió entonces restablecer el orden institucional del país.
Pesimismo económico y proyecciones del mercado
El descontento ciudadano se refleja de forma clara en los indicadores. El 62 % de la población considera que la situación económica es adversa.
Asimismo, el 64 % evalúa negativamente el mercado laboral actual. El panorama empeora ante las proyecciones sobre el fenómeno El Niño. La amenaza climática se perfila como la más intensa registrada hasta la fecha.
Por ello, el Banco Central recortó la proyección de crecimiento para 2026 al 3,2 %. Además, la inflación acumula siete meses superando el techo de la meta oficial.
Tensión institucional y rechazo a la alineación con Estados Unidos
Ante este escenario, la mandataria endureció su postura frente al Congreso. Expresó su frustración por el debate sobre facultades legislativas extraordinarias. Tras esto, el Ejecutivo aprobó un mando unificado entre la Policía y las Fuerzas Armadas. También propuso medidas conservadoras en el ámbito educativo.
Paralelamente, la decisión de sumarse al Escudo de las Américas provocó división. Esta iniciativa de seguridad es impulsada por la administración de Donald Trump.
Cerca de la mitad de los encuestados rechaza el acercamiento a Washington. Un 33 % advierte que la medida limita la autonomía contra el crimen organizado.
