La facturación de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) registró un salto cuantitativo durante el mes de marzo de 2026, alcanzando casi 2.500 millones de dólares. Este incremento representa un 48 % más que lo reportado en la suma de enero y febrero, un fenómeno impulsado por la coyuntura geopolítica en el Medio Oriente y un repunte significativo en los niveles de exportación de crudo. Con estas cifras, la estatal logra reportar recursos financieros cercanos a los 4.100 millones de dólares en el primer trimestre, igualando el desempeño del año anterior a pesar de las restricciones operativas vigentes en el mercado energético.
El «efecto Irán» y la cotización del crudo Merey
Dos factores clave explican este crecimiento acelerado en los ingresos facturados:
- Alza en los precios: La inestabilidad generada por la guerra en Irán provocó que el crudo Merey, referencia internacional del petróleo venezolano, aumentara su cotización en un 64 % (aproximadamente 33 dólares por barril), siguiendo la tendencia alcista de los mercados globales.
- Aumento de exportación: Los despachos al exterior superaron el millón de barriles por día (bpd) durante el tercer mes del año, lo que representa un incremento del 48 % en comparación con el volumen registrado en febrero.
Restricciones financieras y control del Tesoro
A pesar de la robusta facturación, Pdvsa enfrenta limitaciones críticas para el desembolso de estos fondos. De acuerdo con las disposiciones vigentes, las empresas que adquieren petróleo venezolano deben depositar los pagos en cuentas asociadas a fondos soberanos administrados por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Aunque la OFAC ha agilizado el otorgamiento de licencias para operar en el mercado energético, el esquema de sanciones no ha sido levantado totalmente, manteniendo los recursos bajo una estricta supervisión internacional.
Perspectivas para el sector
Este escenario de altos precios y mayor volumen de exportación coloca a la industria nacional en una posición de ventaja técnica, aunque la disponibilidad efectiva de la caja sigue supeditada a los acuerdos diplomáticos entre Caracas y Washington. La celeridad en la entrega de licencias por parte de la administración estadounidense sugiere un interés en mantener el flujo de crudo venezolano hacia el hemisferio occidental, especialmente en un contexto de incertidumbre en las rutas tradicionales de suministro global, consolidando la relevancia de Venezuela en el actual mercado energético.
Con información de Alberto News.
