En un movimiento que busca equilibrar los intereses de las salas tradicionales con el crecimiento de las plataformas digitales, Paramount Pictures ha formalizado su nueva política de distribución. La empresa confirmó que el tiempo de permanencia de las producciones de Paramount en cines será de al menos 45 días antes de estar disponibles en su servicio Paramount+. Esta decisión marca un punto medio tras las tensiones generadas durante la pandemia, cuando muchos estudios optaron por estrenos simultáneos o ventanas extremadamente cortas, lo que afectó significativamente la recaudación en taquilla y la relación con los exhibidores globales.
El anuncio ha sido recibido positivamente por los dueños de salas, quienes ven en esta medida una oportunidad para recuperar el flujo de espectadores en títulos de alto presupuesto. Al mantener a Paramount en cines de forma exclusiva durante mes y medio, el estudio asegura que sus grandes franquicias tengan el espacio necesario para maximizar ingresos por venta de boletos y consumo de alimentos en los teatros. Analistas del sector sugieren que este modelo de «ventana reducida» (en comparación con los 90 días tradicionales del pasado) se perfila como el nuevo estándar de la industria cinematográfica en la era post-pandemia.
Esta estrategia de distribución no solo beneficia a las salas, sino que también sirve como una herramienta de marketing poderosa para fortalecer su propia plataforma de suscripción. Una vez que termina el periodo de Paramount en cines, el estreno en streaming se promociona como un evento premium para los usuarios digitales, aprovechando el impulso publicitario generado durante el estreno teatral. Con este equilibrio, el estudio espera satisfacer tanto a los cinéfilos que prefieren la experiencia de la pantalla grande como a aquellos que optan por la comodidad del hogar, garantizando la rentabilidad en ambos mercados.
Con información de Yahoo.
