Valencia, 22 de abril de 2026-. Panamá emite fallos de reparación tras envenenamiento masivo por un jarabe para la tos. El caso se originó entre 2004 y 2006, cuando un jarabe para la tos fue distribuido por el sistema de salud.
El medicamento contenía dietilenglicol, una sustancia industrial usada como refrigerante y altamente tóxica para el consumo humano.
Las autoridades estiman que más de 800 personas han fallecido por el envenenamiento.
Además, cientos de pacientes presentan secuelas crónicas de salud derivadas de la exposición al compuesto.
El caso fue considerado una de las peores tragedias sanitarias registradas a nivel internacional.
Informes de la ONU y la OMS señalaron fallas graves en la cadena de suministro y controles de calidad.
Panamá emite fallos de reparación tras envenenamiento masivo por un jarabe para la tos
El Supremo de Panamá ordenó indemnizaciones iniciales a tres víctimas del caso.
Cada una recibirá 25.000 dólares por daños morales, según la decisión judicial anunciada este lunes.
Además, el Estado deberá emitir disculpas públicas por escrito a los afectados.
Estas medidas forman parte de un proceso más amplio de reparación aún en curso.
La Corte Suprema tramita actualmente 472 demandas contra el Estado panameño.
Las acciones buscan compensación por los daños causados por el medicamento contaminado.
Responsabilidades y procesos
Por este caso, varias personas fueron procesadas, incluyendo funcionarios y empresarios vinculados al seguro social.
En total, cinco personas fueron condenadas a penas de entre uno y cinco años de prisión.
El medicamento fue producido por la Caja del Seguro Social en condiciones irregulares.
La investigación reveló negligencias en la verificación de insumos utilizados en su fabricación.
El envenenamiento con dietilenglicol dejó una profunda huella en el sistema sanitario panameño.
El caso continúa generando debates sobre controles estatales y responsabilidad institucional.
