Oro y plata caen pese a guerra en Oriente Medio por presión del dólar y política de la Fed. Los precios del oro y la plata registraron una fuerte caída este jueves, en un movimiento que sorprendió a los mercados internacionales, incluso en medio de la intensificación del conflicto en el Cercano Oriente.
El llamado Cercano Oriente —también conocido como Oriente Próximo— incluye países como Israel, Irán, Irak, Siria, Turquía, Egipto y los territorios palestinos, entre otros, una región clave en la tensión geopolítica actual.
Caída del oro y la plata en los mercados
El oro cayó cerca de 2% en el mercado spot, ubicándose alrededor de los 4.700 dólares por onza. En los futuros, la caída fue más pronunciada, cercana al 3,8%.
La plata también registró un desplome superior al 5% en operaciones al contado y de hasta 7% en contratos futuros, situándose en torno a los 80 dólares por onza.
Ambos metales atraviesan una semana bajista, pese a su tradicional rol como activos refugio en momentos de incertidumbre.
Oro y plata caen pese a guerra en Oriente Medio por presión del dólar y política de la Fed
Aunque el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán se encuentra en su tercera semana, los mercados de metales preciosos no han reaccionado como en episodios geopolíticos anteriores.
Según análisis del banco suizo Julius Baer, el oro y la plata no están cumpliendo su función habitual de refugio debido a la baja demanda de los inversionistas.
Factores que explican la caída
Entre los elementos que presionan los precios se encuentra el fortalecimiento del dólar estadounidense, el aumento de los rendimientos de la deuda de ese país y las expectativas de una política monetaria menos expansiva por parte de la Reserva Federal.
Estos factores macroeconómicos estarían neutralizando cualquier impulso positivo generado por la tensión geopolítica en Medio Oriente.
Menor atractivo como refugio
De acuerdo con analistas del mercado, incluso las apuestas de protección frente a una posible depreciación del dólar han perdido rentabilidad en este contexto.
En este escenario, los metales preciosos se mantienen bajo presión, mientras los inversionistas priorizan otros activos en medio de la incertidumbre global.
