Valencia, 18 de diciembre de 2025-. ONG denuncia que los presos políticos en Venezuela enfrentan enfermedades graves. Presos políticos en Venezuela enfrentan enfermedades graves, alertó la ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEP), tras denunciar el deterioro progresivo de su salud.
La organización informó que 91 detenidos presentan condiciones médicas severas, incluyendo ocho casos de cáncer en estado avanzado.
Entre ellos destacan adenocarcinoma de próstata, cáncer pulmonar microcítico, linfoma no Hodgkin, sarcoma epitelioide y tumores pancreáticos y cerebrales.
ONG denuncia que los presos políticos en Venezuela enfrentan enfermedades graves
Además, más de 20 presos sufren problemas cardíacos como síndromes coronarios agudos, insuficiencia cardíaca congestiva, arritmias graves e hipertensión crónica.
Otros padecen diabetes, insuficiencia renal y daños irreversibles en los riñones que requieren sondas urinarias, muchas veces no suministradas.
La ONG denunció que los detenidos enfrentan negación sistemática de atención médica y exposición a condiciones insalubres en las cárceles.
Violencia estructural y tortura silenciosa
Martha Tineo, coordinadora general de JEP, afirmó que el deterioro físico progresivo no es un efecto colateral, sino una forma de violencia estructural.
“Cuando el Estado convierte la enfermedad en castigo y la negligencia en método, se configura un escenario de tortura silenciosa”, señaló Tineo.
La organización exigió una respuesta urgente de organismos nacionales e internacionales de derechos humanos ante esta situación.
Cifras y controversia
JEP contabiliza 1.084 presos políticos en Venezuela, cifra superior a la registrada por el Foro Penal, que reporta 893 detenidos.
El Gobierno y la Fiscalía niegan la existencia de presos por motivos políticos, asegurando que los arrestos se deben a la comisión de delitos comunes.
La ONG advierte que la salud de los detenidos sigue deteriorándose y exige medidas inmediatas para garantizar su vida e integridad personal.
El caso pone en evidencia la situación crítica del sistema penitenciario venezolano y la vulnerabilidad de quienes están privados de libertad por motivos políticos.
Organismos de derechos humanos internacionales siguen de cerca la situación, mientras la JEP insiste en la urgencia de atención médica y protección efectiva.
