Valencia, 19 de marzo de 2026-. Ola de calor rompe récord en Estados Unidos. Ola de calor en EE.UU. rompe récords mientras el oeste del país enfrenta temperaturas inusualmente altas para esta época del año.
La ola de calor en EE.UU. ha generado advertencias meteorológicas en varias regiones, especialmente en el sur de California y Arizona.
Ola de calor rompe récord en Estados Unidos
Meteorólogos reportaron valores muy superiores a los habituales. En algunas zonas, las temperaturas superan en 20 grados los promedios históricos de marzo.
Para el fin de semana, se prevé que el termómetro alcance 41,6°C, cifra que rompería récords de décadas. La advertencia de calor extremo permanece activa en áreas densamente pobladas.
Rose Schoenfeld, del Servicio Nacional de Meteorología, explicó que estas temperaturas son “mucho más calientes de lo normal”. Añadió que la población no está acostumbrada a este calor tan temprano en el año.
La ola de calor en EE.UU. aumenta el riesgo de golpes de calor. Las autoridades recomiendan permanecer en lugares con aire acondicionado y beber abundante agua.
Impacto en comunidades y ecosistemas
El calor intenso afecta a personas vulnerables, trabajadores al aire libre y adultos mayores. Los expertos advierten que la exposición prolongada puede causar emergencias médicas.
El fenómeno también está alterando la flora y la fauna. Muchas plantas comenzaron a florecer antes de tiempo debido al aumento repentino de las temperaturas.
Las fuertes lluvias de diciembre y enero impulsaron un crecimiento acelerado de la vegetación. Ahora, el calor extremo acelera aún más estos procesos naturales.
La ola de calor en EE.UU. ocurre mientras el hemisferio norte continúa técnicamente en invierno hasta el 20 de marzo.
Señales del calentamiento global
Los últimos once años han sido los más calientes registrados en el planeta. Científicos señalan que estas olas de calor son una clara señal del calentamiento global.
El aumento de temperaturas está vinculado principalmente al uso intensivo de combustibles fósiles. Los expertos advierten que estos eventos serán más frecuentes y severos en el futuro.
