Niños migrantes en España: vivir sin papeles. Crecer en España como un niño en situación administrativa irregular significa aprender demasiado pronto a vivir con miedo y a pasar desapercibido. Samy, de 11 años, preguntó a su madre si tendría que ir sola a Colombia al enterarse de que sus padres estaban cerca de obtener sus papeles. La preocupación se transformó en alivio cuando supo que ella también recibiría la autorización: «Mami, ¡ahora podremos salir tranquilas sin que nos digan nada!», dijo la niña.
En España, los niños ‘heredan’ la situación administrativa de sus padres, incluso si nacieron en el país y nunca pisaron su nación de origen. Esta condición aumenta la pobreza, limita el acceso a actividades escolares y extracurriculares, y dificulta que los padres puedan acudir a la Justicia por miedo a ser expulsados.
Niños migrantes en España: vivir sin papeles
Cientos de miles de niños viven esta realidad, que podría cambiar con la regularización extraordinaria que impulsa el Gobierno. Esta medida contempla permisos de residencia de cinco años para menores, a diferencia de los adultos, y busca reducir la vulnerabilidad de los pequeños.
Sofía Jiménez, madre de Samy, llegó desde Colombia hace cuatro años y ha enfrentado trabas para acceder a servicios básicos como comedores escolares y clases extraescolares. La xenofobia y la precariedad dejaron huella en sus hijas, quienes han vivido discriminación y exclusión social.
Otra madre, Shyrlene Lavalle, también enfrentó dificultades extremas tras emigrar desde Colombia, incluyendo amenazas, abusos laborales y discriminación hacia sus hijos. La regularización extraordinaria podría significar para estas familias la oportunidad de vivir con estabilidad, seguridad y derechos plenos en España.
Con información de EFE
