Valencia, 10 de marzo de 2026-. Netanyahu dijo que la ofensiva contra Irán no ha terminado. Durante una visita oficial este martes, el mandatario afirmó que las operaciones conjuntas con Estados Unidos aún no han terminado. El objetivo declarado es debilitar la estructura del gobierno iraní hasta que su propio pueblo provoque un cambio interno.
Netanyahu subrayó que las acciones bélicas están logrando un cambio profundo en el estatus de la región. «Les estamos quebrando los huesos», declaró el primer ministro ante el Grupo de Trabajo Nacional de Salud. Estas palabras contrastan con el optimismo reciente del presidente estadounidense Donald Trump sobre un posible final cercano del conflicto.
Netanyahu dijo que la ofensiva contra Irán no ha terminado
Desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero, las cifras de víctimas han crecido drásticamente. El Ejército israelí informó que sus bombardeos han causado la muerte de 1.900 soldados y comandantes iraníes. Por otro lado, la ONG HRANA estima que más de 1.100 civiles han fallecido durante estas dos semanas de ataques.
Entre las bajas más relevantes destaca la muerte de Alí Jameneí en la fase inicial de la guerra. Su hijo, Mojtaba Jameneí, ha asumido recientemente el mando del país en un clima de extrema tensión. A pesar de la pérdida de su liderazgo histórico, los Guardianes de la Revolución aseguran que ellos determinarán el fin de la guerra.
Como respuesta a la presión internacional, Irán lanzó cinco misiles contra la base estadounidense de Al-Harir en Irak. Además, el canciller iraní descartó cualquier posibilidad de retomar negociaciones diplomáticas con Washington en este momento. La postura de Teherán sigue siendo de resistencia absoluta frente a la intervención extranjera.
Consecuencias económicas y regionales globales
Mientras la ofensiva militar contra Irán continúa, los mercados energéticos globales experimentan una volatilidad sin precedentes. El director de la petrolera saudí Aramco advirtió sobre consecuencias catastróficas si no se restablece la seguridad marítima. El Estrecho de Ormuz permanece bajo amenaza, lo que pone en riesgo el suministro mundial de crudo.
En otros frentes, la situación humanitaria se agrava rápidamente en el sur del Líbano. Israel mantiene sus bombardeos contra posiciones de Hezbollah, especialmente en la ciudad de Tiro. Según datos de la ONU, más de 100.000 personas han sido desplazadas de sus hogares en tan solo veinticuatro horas.
