Monseñor José Luis Azuaje desde la Basílica de Chiquinquirá: «La tablita que seria una tinaja, se convirtió en un emblema de amor para el mundo». La lectura del Santo Evangelio la realizó el monseñor José Luis Azuaje Ayala, en la misa solemne a la Virgen de Chiquinquirá, patrona del Zulia, este 18 de noviembre tras celebrarse sus 316 años de renovación mariana.


Desde la Plazoleta San Juan de Dios, el también líder de la Arquidiócesis de Maracaibo, habló del «ancla firma en medio de las dificultades (…) Sabemos que a todos los que aman a Dios, todo le sale bien».
Monseñor José Luis Azuaje desde la Basílica de Chiquinquirá: «La tablita que seria una tinaja, se convirtió en un emblema de amor para el mundo»

Juntos a miles de zulianos y visitantes, la madre de Dios volvió a salir a reunirse a las fueras de la Basílica; una muestra más de fe y entrega.
Nuestros Santos

José Gregorio Hernández trató a todos con amor y honestidad. «Hizo posible la fe y la excelencia académica que hoy conocemos y por lo que hoy está en nuestros altares», mencionó el monseñor Azuaje.
Por otro lado, habló de San Carmen Rendiles, destacando el servicio educativo y entrega a Dios. «Su vida fue un testomio de resiliencia. A pesar de no nacer con un brazo, su fe la exaltó a los altares. Inspiró a cientos de escuelas arquidiocesanas», enfatizó.

El arzobispo de Maracaibo indicó que»nos falta amar. Amar mucho más y al prójimo y a nuestro terruño zuliano. Necesitamos amarse a uno mismo, pero no de forma narcisista, sino recordando que somos imagen y semejanza del Padre».

«Ella (la virgen de Chiquinquirá) nos libera y nos santifica cuando hablamos con ella. Una madre no necesita muchas palabras para que sepan lo que nos pasan, así como muchas madres lo saben hacer», finalizó Azuaje rezando un Dios te Salve María y posteriormente el Credo.

