Misión multinacional en Haití recibe restos humanos sin identificar tras la emboscada a cuatro soldados salvadoreños mientras Bukele descarta tajantemente que los cuerpos pertenezcan a sus tropas. La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) confirmó este domingo 25 de octubre de 2026 que recibió restos humanos sin identificar que podrían corresponder a los cuatro efectivos del Ejército de El Salvador que permanecen desaparecidos desde hace una semana tras caer en una emboscada ejecutada por bandas criminales en Puerto Príncipe.
Dicho anuncio de la fuerza de estabilización contrasta de manera frontal con la postura fijada en la víspera por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, quien desmintió rotundamente cualquier coincidencia anatómica entre los despojos recuperados y sus connacionales.
El parte oficial de la GSF, la emboscada de Croix-des-Bouquets y el contingente multinacional
El comando internacional detalló el canal de recepción de los restos biológicos y evitó adelantar conclusiones definitivas:
- La comandancia de la GSF informó a través de un parte institucional que recibió «restos que podrían pertenecer a los cuatro miembros del contingente salvadoreño que se encuentran desaparecidos tras el ataque ocurrido el 18 de octubre de 2026 en la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets».
- La fuerza multinacional admitió con prudencia que «en este momento, la GSF no está en condiciones de confirmar si dichos restos corresponden al personal desaparecido».
- El representante especial del contingente, Jack Christofides, expresó la solidaridad de la tropa «con las familias de los cuatro desaparecidos, con sus compañeros de armas, así como con el Gobierno y el pueblo de El Salvador durante estos momentos difíciles».
- El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó hace un año la conformación de este cuerpo militar para combatir a los grupos delictivos y restablecer el orden institucional en Haití.
- La fuerza operativa integra a más de 1.000 uniformados procedentes de El Salvador, Guatemala, Jamaica, Sri Lanka, Chad y Mongolia, bajo el liderazgo del general de división mongol Edernebat Batsuuri.
En tal sentido, los expertos forenses de las delegaciones participantes alistan exámenes de ADN para despejar las dudas científicas sobre la filiación de las muestras óseas.
A este respecto, diversos analistas de seguridad exterior recuerdan que el distrito metropolitano de Puerto Príncipe presenta niveles críticos de violencia callejera que complican el rescate seguro de uniformados.
Aunado a esto, las autoridades sanitarias locales carecen de laboratorios genéticos avanzados, obligando a las misiones a coordinar con centros especializados fuera del territorio haitiano.
Asimismo, los mandos castrenses de Centroamérica redoblan las comunicaciones con la comandancia del general Batsuuri para exigir protección reforzada para las patrullas en servicio activo.
La controversia con Bukele, el reporte del New York Times y la credencial de Chad
Las objeciones de San Salvador sobre los restos calcinados
Por otra parte, la presidencia salvadoreña adoptó una postura totalmente opuesta a las conjeturas iniciales difundidas por medios internacionales.
El periódico estadounidense The New York Times publicó este sábado la primera reseña sobre el hallazgo de los restos por parte de la ONG Hero Client Rescue, organización que encabeza Scott Reece, exfuncionario de seguridad del Departamento de Estado norteamericano.
El mandatario Nayib Bukele reaccionó de inmediato a través de su cuenta oficial en X para sentenciar con absoluta firmeza: «No son nuestros hombres».
El gobernante centroamericano expuso que las características fisionómicas de los cuerpos calcinados desmienten cualquier correspondencia con sus aerotécnicos.
Bukele argumentó que «los restos corresponden a un niño, a un hombre de una estatura considerablemente mayor que la de nuestros aerotécnicos y a una persona que portaba parte de un uniforme de un Ejército que no es el nuestro».
En consecuencia, el mandatario salvadoreño mantiene en operaciones al contingente militar especial que despachó a mediados de semana a suelo haitiano para localizar vivos a sus cuatro soldados.
De igual manera, el gabinete de seguridad de El Salvador recopila información pericial propia para evitar manipulaciones informativas sobre la suerte de sus efectivos.
La aclaratoria de la GSF sobre la documentación extraviada
Por añadidura, el cruce de declaraciones involucró el hallazgo de implementos y documentos militares ajenos a El Salvador
Nayib Bukele respaldó su desmentido exhibiendo dos fotografías con carnets de identidad correspondientes a un ciudadano de la República de Chad localizados en el área del hallazgo.
Frente a esa denuncia pública, la GSF aclaró puntualmente este domingo que las credenciales mostradas pertenecen a un efectivo chadián que permanece con vida y fuera de peligro.
La fuerza multinacional explicó textualmente: «Dicha tarjeta se extravió durante las operaciones de búsqueda del personal salvadoreño desaparecido. El soldado se encuentra a salvo, junto a su unidad, y no figura entre los desaparecidos».
El organismo internacional concluyó subrayando que «la coordinación entre las fuerzas de seguridad haitianas y la GSF sigue siendo fundamental para hacer frente a las bandas armadas que amenazan a las comunidades y al futuro de este país».
Por otro lado, los comités diplomáticos en Washington observan con cautela el desgaste de la coalición internacional ante los continuos ataques de las pandillas caribeñas.
De modo que la recepción de restos humanos sin identificar, el categórico desmentido de Nayib Bukele, la aclaratoria sobre el soldado de Chad y la continuidad del despliegue en Croix-des-Bouquets marcan horas de alta fricción en la misión de paz.
Con información de EFE
