Valencia, 11 de febrero de 2026-. Militarización de Groenlandia preocupa a Rusia. Las declaraciones del ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, marcaron la posición de Moscú frente a los cambios en la región. El funcionario advirtió que Rusia responderá con medidas “técnico-militares” si se desarrollan capacidades militares orientadas contra su territorio.
Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca con unos 57.000 habitantes, se convirtió en foco internacional tras movimientos diplomáticos y militares recientes. En las últimas semanas, varios países europeos enviaron pequeños contingentes de tropas a la isla ártica.
Estas acciones se producen después de que el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestara interés en aumentar la influencia estadounidense en Groenlandia.
Militarización de Groenlandia preocupa a Rusia
Lavrov explicó ante el Parlamento ruso que Moscú considera que la militarización de Groenlandia podría alterar el equilibrio estratégico regional. Señaló que cualquier despliegue militar dirigido contra Rusia generará respuestas proporcionales.
Sin embargo, también afirmó que el futuro político de la isla corresponde resolverlo entre Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia. Según el canciller, la situación “no concierne directamente” a Rusia, aunque sí tiene implicaciones de seguridad.
El gobierno ruso sostiene que el Ártico debe mantenerse como una zona de cooperación y estabilidad. Esta postura se repite en varios discursos oficiales relacionados con la seguridad regional.
Estados Unidos y el acuerdo marco
El mes pasado, Donald Trump moderó sus declaraciones iniciales sobre una posible anexión. Indicó que alcanzó un “acuerdo marco” con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, orientado a reforzar la presencia e influencia estadounidense.
Anteriormente, el mandatario estadounidense había advertido que Rusia o China podrían intentar ganar presencia estratégica en Groenlandia si Washington no actuaba.
Desde Groenlandia, autoridades locales recalcaron que la soberanía y la integridad territorial representan una línea roja en cualquier negociación. Esta postura busca evitar tensiones diplomáticas adicionales.
Equilibrio geopolítico en el Ártico
La militarización de Groenlandia preocupa a Rusia también por el contexto más amplio de seguridad internacional. Analistas señalan que Moscú intenta equilibrar su discurso entre la situación ártica y el conflicto en Ucrania.
Hasta ahora, altos funcionarios rusos han evitado críticas directas a la idea de anexión estadounidense. Algunos observadores interpretan esta cautela como parte de cálculos diplomáticos más amplios.
El presidente ruso, Vladimir Putin, afirmó previamente que los planes estadounidenses sobre Groenlandia tienen “raíces históricas”. No obstante, reiteró que Rusia rechaza cualquier militarización de la isla.
