Valencia, 24 de marzo de 2026-. Marco Rubio testificará en caso vinculado con el gobierno de Maduro. El actual secretario de Estado de EE. UU. comparece como testigo clave en el proceso penal contra el excongresista David Rivera. La Fiscalía acusa a Rivera de intentar influir ante el gobierno estadounidense para suavizar las sanciones contra Nicolás Maduro.
El juicio comenzó la semana pasada con la selección del jurado en el estado de Florida. Rivera y la asesora política Esther Nuhfer enfrentan cargos graves por conspiración y lavado de dinero. También se les señala por incumplir el registro obligatorio como agentes extranjeros ante las autoridades federales de Washington.
Marco Rubio testificará en caso vinculado con el gobierno de Maduro
David Oscar Markus, abogado defensor de Rivera, confirmó la asistencia del alto funcionario a la audiencia de hoy. Rubio forma parte de una lista de 24 testigos presentados por la parte acusadora en este caso mediático. Es importante destacar que ambos políticos mantuvieron una estrecha amistad personal durante la década de los años noventa.
En aquel entonces, compartieron un apartamento en Tallahassee mientras servían en el legislativo del estado de Florida. Sin embargo, la Fiscalía sostiene que Rivera utilizó este vínculo para beneficiar intereses del gobierno venezolano. Presuntamente, el excongresista recibió más de cinco millones de dólares por sus esfuerzos de cabildeo no registrado.
El esquema de consultoría bajo la lupa
La acusación indica que los imputados crearon una apariencia falsa de servicios de consultoría legal. Supuestamente, los contratos se firmaron con una subsidiaria de la empresa petrolera estatal de Venezuela para ocultar el origen. El objetivo final era persuadir a la administración Trump de aliviar la presión económica sobre el gabinete de Maduro.
El esquema buscaba influir en la política exterior de Estados Unidos sin cumplir con la Ley FARA. Esta normativa exige que cualquier persona que trabaje para un gobierno extranjero en suelo estadounidense se registre formalmente. Al no hacerlo, Rivera y Nuhfer habrían incurrido en delitos federales que ahora enfrentan en la corte de Miami.
