Marco Rubio dice que Cuba ya no está «robando» petróleo de Venezuela y atribuye el colapso energético de la isla a la corrupción y al fin del suministro gratuito. El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, responsabilizó de manera directa y categórica a la administración del gobierno cubano por la severa crisis humanitaria que golpea a la población de la isla, afirmando que uno de los detonantes neurálgicos del colapso del sistema eléctrico es la paralización definitiva de los «envíos gratuitos» de hidrocarburos procedentes de Venezuela.
El máximo representante de la diplomacia norteamericana ofreció estas declaraciones durante una comparecencia de prensa celebrada el martes en la ciudad colombiana de Barranquilla, luego de sostener un encuentro de trabajo de alto nivel con el presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella.
Ante este escenario, la Casa Blanca endurece su retórica hacia La Habana al señalar que la falta de combustible actual obedece a un esquema de desvío de recursos que priorizó el lucro particular sobre el bienestar de los ciudadanos.
Las declaraciones en Barranquilla, desvío de fondos y el corte del suministro
En primer lugar, el funcionario estadounidense vinculó las precarias condiciones del archipiélago con la corrupción administrativa y el cese de los despachos que por años mantuvo el chavismo bajo condiciones preferenciales.
“Se robaron todo el dinero para construir hoteles y llenarse sus propios bolsillos, y porque ya no están robando petróleo de Venezuela gratuitamente”, declaró de forma tajante el secretario de Estado Marco Rubio durante la rueda de prensa posterior a su reunión bilateral con Abelardo De La Espriella.
En este sentido, los señalamientos de Rubio ratifican una postura institucional sostenida meses atrás; ya en mayo pasado, el titular de la cartera exterior había pormenorizado que la cúpula cubana recibía cargamentos de petróleo venezolano sin costo alguno y procedía a revender en el mercado internacional hasta un 60 % de ese crudo para captar dinero en efectivo, divisas que nunca llegaron a revertirse en mejoras para la calidad de vida de los habitantes.
Asimismo, el diplomático remarcó que ese puente logístico se interrumpió abruptamente tras los acontecimientos del pasado 3 de enero de 2026, fecha en la que se ejecutó la captura de Nicolás Maduro, contingencia que cortó la llegada de los tanqueros y dejó a los depósitos cubanos con niveles mínimos de reserva operativa.
Siete años de fallas eléctricas y la desinversión en infraestructura energética
El colapso estructural previo al fin del convenio petrolero
Por su parte, el representante del gobierno norteamericano insistió en desmontar la narrativa oficial que atribuye el descalabro del servicio exclusivamente a las medidas restrictivas recientes, señalando que los apagones y la inestabilidad en el suministro eléctrico en Cuba se vienen prolongando desde hace un periodo que oscila entre cinco y siete años.
De manera paralela, Rubio sostuvo que este deterioro crónico responde a la ausencia sistemática de capital para modernizar las termoeléctricas y las redes de transmisión, un descuido técnico atribuible a las decisiones de gasto adoptadas por el Estado cubano.
Prioridad en la planta hotelera frente a la matriz de generación
Al respecto, la administración estadounidense subraya que mientras los circuitos energéticos se degradaban por falta de mantenimiento y repuestos, los recursos estatales continuaron canalizándose prioritariamente hacia el desarrollo de complejos turísticos y hoteleros de lujo.
Asimismo, los análisis del Departamento de Estado descartan que el cese del crudo suramericano sea el factor exclusivo del colapso, ubicándolo más bien como el catalizador que expuso la fragilidad estructural de un sistema que no recibió mantenimiento preventivo durante casi una década.
Con información de Alertas 24
