Valencia, 26 de diciembre de 2025-. Madres adolescentes venezolanas enfrentan un mayor riesgo nutricional. Andrea apenas podía comer dos veces al día durante su embarazo.
En ocasiones, su única comida era una arepa compartida con la familia.
Las proteínas eran escasas y debían rendir para todos en casa.
Su historia refleja la situación de muchos hogares venezolanos.
Según la Encovi, 70 % de la población no cubre la canasta alimentaria.
Esta limitación impacta con fuerza a mujeres embarazadas y adolescentes.
Andrea relató que su dieta se basaba en arepa, queso y granos.
La doctora le recomendaba hierro y vitaminas, pero no podía cumplirlo.
Durante meses, priorizó la comida de su pareja y otros hijos.
Los médicos alertaron por su bajo peso corporal.
Los protocolos indican que una gestante debe aumentar hasta dos kilos mensuales.
Andrea nunca logró alcanzar ese aumento recomendado.
El bebé nació prematuro y con bajo peso.
Ambos requirieron tratamiento médico por deficiencia de hierro.
Desnutrición en embarazadas venezolanas tiene efectos directos en los recién nacidos.
Madres adolescentes venezolanas enfrentan un mayor riesgo nutricional
La caída del poder adquisitivo ha reducido el acceso a alimentos básicos.
Décadas de inflación han convertido la alimentación diaria en un desafío.
Las proteínas y micronutrientes son inaccesibles para muchas familias.
Marianella Herrera, de la Fundación Bengoa, explicó que la dieta es monótona.
Muchas familias consumen solo tres o cuatro alimentos básicos.
Esto afecta especialmente a mujeres embarazadas y adolescentes.
Herrera señaló que la pobreza aumenta más de 50 % con embarazos tempranos.
La falta de hierro, calcio y ácido fólico eleva los riesgos de salud.
Desnutrición en embarazadas venezolanas es un problema estructural.
Riesgos para madres y bebés
Mariana, otra joven embarazada, bajó seis kilos en su último trimestre.
Su dieta diaria se limita a arepas, panquecas y avena.
Las frutas y verduras están fuera de su presupuesto familiar.
Un informe de Cáritas Venezuela advierte riesgo nutricional en 18 % de gestantes.
Entre adolescentes, el riesgo alcanza 23 %.
La dieta basada en carbohidratos aumenta la desnutrición.
Especialistas alertan sobre consecuencias graves en los primeros dos años de vida.
La falta de nutrientes afecta el desarrollo neurológico y el sistema inmune.
También incrementa anemia, abortos y retraso del crecimiento.
Programas como Nutrición con Propósito brindan apoyo alimentario y suplementos.
Unicef entrega complementos cada 15 días a madres lactantes.
Estas ayudas permiten una recuperación parcial del peso.
