Dayana Patiño, una madre venezolana oriunda de La Guaira, relató desde la Clínica Ávila de Caracas cómo sobrevivió junto a su bebé de 18 días de nacido, Juan David, tras permanecer atrapada bajo los escombros de su edificio. El testimonio de la joven representa una de las historias de fe más impactantes registradas en el litoral central.
La mujer y su hijo quedaron confinados en la oscuridad luego de que la estructura residencial se desplomara por completo a causa de los fuertes temblores. Actualmente, ambos se encuentran bajo estricta observación médica y evolucionan favorablemente de sus lesiones físicas. En consecuencia, la milagrosa salvación de este lactante se convirtió de inmediato en un símbolo nacional de esperanza frente a la destrucción dejada por el devastador doblete sísmico en Venezuela.
Relato de supervivencia en el octavo piso
La ciudadana se encontraba realizando labores del hogar en el octavo piso de su apartamento cuando comenzaron los violentos movimientos telúricos de magnitudes 7,2 y 7,5. De inmediato, corrió a proteger a su hijo entre sus brazos pensando que se trataba de un temblor leve, pero la estructura colapsó por completo.
Por otra parte, la sobreviviente relató a la cadena internacional BBC que sintió como si volara antes de hundirse entre agua y tierra, sin soltar en ningún momento al infante. Con la pierna izquierda aprisionada bajo el hormigón y la sien presionada contra una piedra, decidió inteligentemente no gritar de forma continua para conservar su energía. «De vez en cuando le tocaba la nariz para comprobar que seguía respirando. Mientras él estuviera vivo, yo también lo estaría», detalló sobre las angustiantes horas posteriores al doblete sísmico en Venezuela.

El rescate y un punto de esperanza en la oscuridad
La madre relató que recuperó las fuerzas espirituales al sentir una Biblia debajo de su cuerpo en medio del encierro, logrando divisar además un pequeño punto de luz entre el concreto. Sin embargo, el momento definitivo ocurrió cuando escuchó a su hermano llamándola por su nombre desde la superficie de la estructura colapsada.
La mujer gritó con todas sus fuerzas para guiar a los brigadistas, quienes iniciaron una delicada y compleja maniobra de extracción manual que culminó con éxito la noche del jueves. Asimismo, su esposo Gerson, quien logró eludir el derrumbe al saltar una valla minutos antes, describió el reencuentro familiar como un auténtico milagro de la naturaleza. De esta manera, las imágenes del padre abrazando al neonato se viralizaron en redes sociales, conmoviendo a una población afectada por el doblete sísmico en Venezuela.
Pérdidas materiales y la promesa de reconstrucción
A pesar de la alegría por conservar la vida, la familia enfrenta la dura realidad de haber perdido su vivienda principal y la totalidad de sus pertenencias personales. Por otro lado, la pareja continúa buscando activamente a su mascota, un perro que desapareció durante el desplome de la urbanización.
Los damnificados aseguraron con firmeza a los medios de comunicación que trabajarán arduamente para levantar de nuevo su hogar desde cero. Finalmente, el personal médico de la Clínica Ávila ratificó que el estado de salud del pequeño Juan David es óptimo y no presenta secuelas respiratorias. En conclusión, la valentía de esta madre reconforta el ánimo colectivo de la nación en medio de la emergencia humanitaria provocada por el doblete sísmico en Venezuela.
Con información de la BBC / Video de Globovisión
