Lula da Silva busca una llamada directa con Donald Trump para advertirle que «no interfiera en las elecciones de Brasil» y frena la llegada del nuevo embajador estadounidense. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, confirmó este viernes 14 de agosto que gestiona un contacto telefónico directo con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, con el objetivo de exigirle que frene cualquier injerencia en los asuntos internos del país suramericano, en especial en el venidero proceso electoral.
Las declaraciones del líder progresista marcan un punto de máxima tensión diplomática entre ambas naciones ante las acusaciones de intromisión para favorecer a sectores de la oposición.
Advertencia electoral, defensa soberana y críticas al entorno de Trump
Sobre los motivos de la llamada, Lula da Silva enfatizó su interés en sostener una conversación franca para delimitar la postura de su administración de cara a las presidenciales de octubre. En este sentido, el gobernante alertó que cualquier intento extranjero por influir en el resultado electoral fracasará, señalando directamente el respaldo de Washington a su principal rival en las urnas, el senador ultraderechista Flávio Bolsonaro.
«Estoy intentando un contacto con él, cara a cara, para decirle que no se meta en los negocios de Brasil, especialmente en las elecciones. Si se meten, van a perder. A pesar de los traidores de la patria y de que el hermano de mi adversario (Eduardo Bolsonaro) vive en Estados Unidos diciendo mentiras e infamias de Brasil, vamos a derrotarlos y a defender nuestra soberanía», afirmó el presidente durante una entrevista concedida a los pódcast Não Inviabilize y As Cunhãs.
En relación con el estado de los nexos internacionales, Lula subrayó que nunca intervino en los comicios estadounidenses y espera el mismo trato para su país. De igual forma, precisó que Brasil busca relaciones armoniosas con potencias como Estados Unidos, China, Rusia, además de socios como Bolivia y España, atribuyendo el origen del roce diplomático al secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio.
Disputa arancelaria, bloqueo de visados y freno diplomático
Activación de la Ley de Reciprocidad y batalla por el relato
Por su parte, el jefe de Estado brasileño cuestionó la imposición de gravámenes aduaneros del 25% y 12,5% que la Casa Blanca aplicó el mes pasado sobre diversos productos de exportación bajo acusaciones de tolerancia a la deforestación y al trabajo esclavo, señalamientos que catalogó como infundados. En este contexto, el mandatario anunció el inicio de los trámites para aplicar la Ley de Reciprocidad arancelaria para hacer respetar el peso comercial de Brasil.
«No quiero una guerra. No tengo los aviones de Estados Unidos ni los navíos de guerra; no tengo bomba atómica. Lo que yo tengo es mi conciencia y la verdad. Con mentiras nadie le gana a Brasil y voy a vencer a Estados Unidos por el relato», enfatizó el mandatario suramericano.
Negativa de visas y congelamiento del plácet al embajador
Por otro lado, Lula desveló que las tensiones bilaterales aumentaron luego de que su Gobierno negara el visado a dos delegados enviados por Washington que pretendían inspeccionar y cuestionar la fiabilidad de las urnas electrónicas brasileñas. Asimismo, el mandatario descartó ceder a las presiones para otorgar el beneplácito de rigor al nuevo embajador designado por la administración Trump, advirtiendo que solo abordará ese nombramiento tras la culminación de las elecciones presidenciales.
Con información de EFE
