Las intensas hostilidades militares interrumpen gravemente el suministro global y el tránsito de crudo en Oriente Medio. Los intensos combates entre los ejércitos de Estados Unidos e Irán provocaron nuevas y severas interrupciones en las exportaciones globales de gas y petróleo. Ciertamente, ambos países consideran que el control estratégico del estrecho de Ormuz constituye un factor totalmente clave para definir el resultado del conflicto bélico. Por lo tanto, el tráfico marítimo comercial en la zona se detuvo casi por completo durante las últimas jornadas de enfrentamientos armados directos. Asimismo, los ataques mutuos elevan la incertidumbre en los mercados internacionales, amenazando la estabilidad del tránsito de crudo en Oriente Medio.
Capacidad de desestabilización y parálisis del comercio marítimo
Al respecto, el investigador principal del centro de estudios Bruegel, Guntram Wolff, analizó la compleja situación operativa de la estratégica vía de navegación. Por consiguiente, el catedrático universitario explicó que las campañas previas de bombardeos estadounidenses no anularon la capacidad militar de Teherán para desestabilizar el canal. Sin embargo, las fuerzas iraníes atacaron barcos petroleros y dispararon misiles y drones hacia bases instaladas en Baréin, Kuwait y la nación de Jordania. Además, estas acciones hostiles obligan a las empresas navieras a suspender el tránsito de crudo en Oriente Medio.
Flujos comerciales históricos y el fracaso del alto el fuego
Disminución drástica en el volumen de barriles diarios
Por lo tanto, la Agencia Internacional de la Energía recordó la inmensa importancia logística que poseía este importante paso antes del inicio de las hostilidades. Por esa razón, el estrecho canalizaba habitualmente el veinte por ciento del gas natural licuado y una quinta parte del petróleo del planeta. Adicionalmente, los buques transportaban diariamente una media aproximada de veinte millones de barriles, dirigiendo la mayor parte de la carga hacia Asia. Por consiguiente, el estallido de la guerra redujo los volúmenes a cifras críticas, afectando el tránsito de crudo en Oriente Medio.
Ruptura del acuerdo firmado en junio de 2026
Por otra parte, la empresa helena de gestión de riesgos marítimos MARISKS alertó sobre el recrudecimiento de las tensiones bélicas en la zona. Ciertamente, las fuerzas combatientes rompieron de manera definitiva el acuerdo preliminar de alto el fuego que firmaron el pasado diecisiete de junio. No obstante, los buques de la Marina de Estados Unidos escoltan actualmente a los navíos mercantes a través de una ruta alternativa. Por esa causa, los analistas de riesgo proyectan un colapso inminente si los Gobiernos mantienen bloqueado el tránsito de crudo en Oriente Medio.
Infraestructuras alternativas y los peligros del Mar Rojo
Por lo tanto, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos buscan desviar sus exportaciones mediante el uso de modernos oleoductos terrestres continentales. Por esa razón, los conductos existentes solo poseen una capacidad máxima conjunta para transportar unos ocho coma ocho millones de barriles por día. Adicionalmente, las embarcaciones que cargan en el Mar Rojo deben cruzar obligatoriamente el peligroso estrecho de Bab el-Mandeb frente a las costas yemeníes. Sin embargo, la presencia de grupos armados aliados a Teherán incrementa notablemente los riesgos de seguridad para el tránsito de crudo en Oriente Medio.
La prolongación de la crisis energética mundial forzará un incremento drástico en los costos finales de los combustibles en los países consumidores de Europa y Asia. Por lo tanto, los expertos sugieren que las naciones petroleras de la región sufrirán graves pérdidas financieras debido a la paralización de sus terminales marinos. De esta manera, las potencias internacionales buscan reactivar los canales diplomáticos para detener los bombardeos y estabilizar urgentemente el tránsito de crudo en Oriente Medio.
Con información de DW
