La Vinotinto frena el ataque de Corea del Sur con un empate sin goles en Ulsan y afina detalles tácticos antes de cerrar su gira asiática contra Jordania. La selección absoluta de Venezuela pactó un empate 0-0 frente a Corea del Sur en un compromiso amistoso disputado en las instalaciones del Ulsan Munsu Football Stadium, en territorio surcoreano. El elenco patrio encaró este segundo examen de la ventana FIFA tras ceder 1-2 contra Japón en su primera presentación de la gira, mientras que el representativo anfitrión venía de encajar una dura derrota 4-1 frente a Uruguay.
El estratega criollo aprovechó la cita para ajustar las líneas defensivas y dar rodaje a variantes tácticas en un escenario de alta exigencia física.
Trámite equilibrado y aumento de revoluciones en Ulsan
El desarrollo del cotejo exhibió dos pasajes marcadamente diferenciados sobre el césped asiático.
Ambos conjuntos priorizaron el orden en sus bloques durante una etapa inicial caracterizada por la cautela y la escasez de aproximaciones en las áreas.
Los guardametas prácticamente fungieron como espectadores durante los primeros cuarenta y cinco minutos, gracias a la férrea marca que impusieron los mediocampistas en la zona medular.
En tal sentido, la escuadra nacional cerró los caminos interiores y obligó a los atacantes locales a recurrir a centros laterales sin mayor peligro.
A este respecto, el complemento mostró un cambio de ritmo notable, pues los dos combinados incrementaron los niveles de intensidad y adelantaron líneas en procura del tanto de la ventaja.
Asimismo, la batalla por la posesión de la esférica derivó en constantes roces físicos que cortaron la fluidez de las asociaciones ofensivas en tres cuartos de cancha.
Aunado a esto, la zaga venezolana respondió con serenidad para neutralizar los tibios embates del cuadro rojo, sellando un armisticio definitivo sin alteraciones en el marcador.
Cierre de la ventana asiática y el desafío en Jordania
Evaluación del banquillo vinotinto
Por otra parte, el cuerpo técnico encabezado por el seleccionador nacional Oswaldo Vizcarrondo extrajo conclusiones valiosas sobre la respuesta anímica del plantel.
Los criollos recompusieron la faceta defensiva luego del traspié sufrido frente al combinado nipón en territorio japonés:
- El cuerpo técnico destacó la concentración de los defensores para frenar a una delantera surcoreana herida tras la goleada uruguaya.
- Los mediocampistas cumplieron una labor solidaria de repliegue para sostener el cero en un feudo tradicionalmente complejo.
- Las rotaciones en el segundo tiempo permitieron refrescar el ataque criollo, aunque faltó pegada para desequilibrar en los metros finales.
En consecuencia, el seleccionador criollo afianza conceptos de contención y transiciones rápidas ante combinados con marcado rigor físico.
De igual manera, el grupo de futbolistas asimila la propuesta competitiva que plantea el cuerpo de entrenadores para encarar con mayores certezas el calendario oficial.
La escala final en el King Abdullah II Stadium
Por añadidura, la delegación venezolana alista maletas para emprender viaje hacia el Medio Oriente y disputar su tercer y último compromiso de la gira intercontinental:
Los dirigidos por Vizcarrondo chocarán el próximo martes contra la selección de Jordania en el césped del King Abdullah II Stadium, en la ciudad de Amán:
El cotejo ante los jordanos bajará el telón de este periplo por el continente asiático, brindando una última oportunidad para que los jugadores muestren argumentos y se ganen un puesto definitivo en futuras convocatorias.
Por otro lado, los analistas deportivos valoran que la Vinotinto sume roce competitivo frente a escuelas de fútbol no tradicionales que demandan máxima disciplina táctica.
De modo que el choque en Amán medirá la capacidad del conjunto nacional para generar ocasiones de peligro y reencontrarse con el festejo del gol.
Con información de Unión Radio
