Valencia, 22 de abril de 2026-. La UE aprobó préstamo a Ucrania y nuevas sanciones a Rusia. El Gobierno de Hungría levantó finalmente su veto, permitiendo avanzar en la ayuda financiera y nuevas sanciones contra Rusia.
La decisión fue adoptada este miércoles por los embajadores de los Veintisiete ante la Unión Europea. Este acuerdo incluye un paquete de 90.000 millones de euros destinados a sostener la economía y defensa ucraniana.
Además del apoyo financiero, los diplomáticos aprobaron el vigésimo paquete de sanciones contra Moscú. Se espera que el procedimiento quede ratificado por escrito este jueves 23 de abril, según informaron fuentes europeas.
La UE aprobó préstamo a Ucrania y nuevas sanciones a Rusia
El levantamiento del veto por parte de Viktor Orbán ocurrió tras un anuncio estratégico del presidente Volodímir Zelenski. El líder ucraniano confirmó la reparación total del tramo del oleoducto Druzhba en su territorio.
Esta infraestructura es vital para Hungría, ya que garantiza gran parte de su abastecimiento energético. El oleoducto había sufrido daños severos a finales de enero debido a un ataque de las fuerzas rusas.
Budapest vinculaba directamente su apoyo a los fondos europeos con la operatividad de esta vía de suministro. Con el problema resuelto, el préstamo millonario aprobado para Ucrania comenzará a desembolsarse durante el segundo trimestre de 2026.
Nuevas sanciones contra sectores rusos
Junto con Eslovaquia, Hungría también mantenía bloqueado el vigésimo paquete de medidas restrictivas contra Rusia. La propuesta original de la Comisión Europea buscaba endurecer las limitaciones comerciales desde principios de febrero.
Las nuevas sanciones incluyen el veto total a los servicios marítimos para los petroleros rusos en Europa. También se verán afectadas más empresas del sector energético y diversas entidades bancarias que aún operaban internacionalmente.
El acuerdo contempla disposiciones estrictas para evitar que productos sensibles lleguen a territorio ruso.
Cronograma de ayuda y estabilización
La Comisión Europea había planteado estas medidas originalmente para el 6 de febrero, pero la falta de consenso lo impidió. Tras meses de parálisis, los Veintisiete logran mostrar una posición unificada frente al conflicto en el este.
Este flujo de capital es indispensable para que Kiev mantenga sus servicios públicos y la estabilidad de su moneda. El proceso de reconstrucción de infraestructuras críticas también se verá beneficiado por este fondo multimillonario.
