Valencia, 27 de agosto de 2026-. La temperatura media de la superficie global del mar alcanzó los 21,1 grados el pasado sábado, rompiendo la marca anterior de 21,09 grados registrada en marzo de 2024.
El dato fue divulgado por el Servicio de Cambio Climático Copernicus (C3S), que advierte sobre la combinación del fenómeno El Niño con décadas de acumulación de calor planetario debido a las emisiones de gases de efecto invernadero.
De acuerdo con el sistema de monitoreo de la Unión Europea, que analiza las aguas superficiales desde 1979, este nuevo pico resulta inusual al presentarse en el mes de agosto, cuando los máximos térmicos suelen concentrarse entre marzo y abril tras el verano austral.
La temperatura de la superficie global del mar rompió un récord histórico encendiendo las alarmas de los científicos
Samantha Burgess, responsable estratégica del clima en el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, advirtió que «el récord es otra señal clara de que el océano está sometido a un estrés cada vez mayor».
La especialista señaló que la frecuencia de las olas de calor marinas a escala global se ha triplicado desde principios de la década de 1990, amenazando los ecosistemas y la subsistencia de las comunidades costeras.
Estadísticas del organismo indican que la temperatura media de la superficie oceánica ha subido 0,42 °C desde 1993, concentrando los registros más elevados de los últimos 130 años en las últimas dos décadas.
Regiones como el océano Ártico, el mar Báltico, el mar Negro y el Pacífico extratropical experimentan un calentamiento acelerado.
Impacto en los ecosistemas y eventos meteorológicos extremos
El almacenamiento excesivo de calor y dióxido de carbono en los océanos altera directamente los patrones climáticos globales.
Entre las consecuencias más graves figuran el incremento en la intensidad de huracanes, tifones y tormentas, además de la degradación de los arrecifes de coral y la alteración de la red trófica marina debido a la falta de nutrientes en las capas superiores.
