La historia del “App Kid”: el joven que salvó a su familia y terminó trabajando para Zuckerberg. Cuando Michael Sayman tenía apenas 13 años, su vida giraba en torno a dos cosas: el pollo peruano que preparaba su madre y un iPhone que no podía costear. Lo que no sabía era que ese mismo teléfono lo convertiría en uno de los desarrolladores más jóvenes y exitosos de Silicon Valley.
Una infancia entre olores de pollo y sueños tecnológicos
Hijo de inmigrantes peruanos y bolivianos en Miami, Michael creció entre las mesas del pequeño restaurante de pollo de su familia. Sus padres marinaban las especias en casa, y él hacía las tareas sentado en una mesa cercana a la caja registradora. No sabía que el negocio estaba al borde del colapso.
Todo cambió cuando, con 10 años, vio a Steve Jobs presentar el iPhone en 2007. Lo quiso de inmediato, aunque no tenía correo ni motivos reales para necesitarlo. Para comprarlo, llamó a varios tíos y reunió los 400 dólares a punta de pequeños regalos.
La historia del “App Kid”: el joven que salvó a su familia y terminó trabajando para Zuckerberg
Cuando Apple lanzó la App Store en 2008, Michael vio una oportunidad. Soñaba con llevar al teléfono su juego favorito de la época, Club Penguin. Como eso era demasiado complicado para él, creó una aplicación complementaria: una guía para jugadores. Para publicarla necesitaba 100 dólares, y su madre se los prestó con una condición: no contárselo al padre y devolver el dinero limpiando el restaurante si no funcionaba.
Funcionó. La app llegó al top 10 de su categoría en Estados Unidos y, un mes después, Apple depositó 5.000 dólares en la cuenta bancaria de su mamá. Ese dinero terminó manteniendo a flote a toda la familia.
De Miami a Silicon Valley
A los 16 años recibió un correo inesperado: Mark Zuckerberg quería reunirse con él. Su mamá lo acompañó a la entrevista —porque no quería dejarlo viajar solo— y él terminó con una pasantía en Facebook (hoy Meta).
A los 18, ya tenía un contrato formal y se convirtió en el empleado más joven de la empresa.
Michael ayudó a desarrollar Instagram Stories, la herramienta que frenó el avance de Snapchat y redefinió el uso de la plataforma. Después trabajó en Google y Roblox, y en 2021 publicó su libro App Kid. Forbes lo incluyó en su lista de jóvenes influyentes menores de 30.
Hoy, Michael es ingeniero de software en el equipo de inteligencia artificial generativa de Meta.
¿Retiro anticipado?
Aunque podría dejar de trabajar antes de los 30, no planea hacerlo. “No lo siento como un trabajo. Todavía tengo cosas que quiero hacer”, dijo.
Lo único que aún no consigue, pese a su éxito, es la receta secreta del pollo peruano de su madre. “No tiene precio”, asegura ella.
