Valencia, 9 de abril de 2026-. La generación Z aumentó el uso de la IA a pesar de la desconfianza en el futuro laboral. La Generación Z duda sobre IA a pesar de ser el grupo que más utiliza estas tecnologías. Un informe revela un cambio en su percepción.
El estudio fue publicado por el diario The Star. Se basa en datos de Gallup, junto a otras organizaciones. Más de la mitad de los jóvenes entre 14 y 29 años utiliza IA generativa. Sin embargo, el entusiasmo ha disminuido en el último año.
La generación Z aumentó el uso de la IA a pesar de la desconfianza en el futuro laboral
La Generación Z duda sobre IA y muestra menos optimismo. El porcentaje de jóvenes esperanzados cayó del 27% al 18%. Este descenso se produjo en solo un año. Los datos reflejan un cambio significativo en la percepción emocional.
Además, casi un tercio de los encuestados expresó enfado. Este sentimiento crece junto a la expansión de estas herramientas. La emoción predominante es una mezcla de desconfianza y curiosidad. Esto muestra una relación compleja con la tecnología.
Impacto en el trabajo
La Generación Z duda sobre IA especialmente en el ámbito laboral. Los jóvenes trabajadores son los más críticos. Casi la mitad considera que los riesgos superan los beneficios. Esta percepción aumentó en 11 puntos respecto al año anterior.
El temor principal está en la pérdida de empleos. Los puestos de nivel inicial son los más vulnerables. También preocupa la automatización de habilidades humanas. Entre ellas, el pensamiento crítico y la creatividad.
Uso extendido, pero con dudas
La Generación Z duda sobre IA incluso usando estas herramientas a diario. Aplicaciones como ChatGPT son parte de su rutina.
Los jóvenes las utilizan para tareas académicas y personales. También buscan consejos en diferentes ámbitos. A pesar de su uso, la adopción se ha estancado. Esto refleja una relación de dependencia con reservas.
El investigador Zach Hrynowski explicó el fenómeno. Señaló que algunos usuarios se sienten incómodos con la tecnología. También advirtió sobre la pérdida de interacción humana. Otro riesgo es el aumento de la desinformación en redes sociales.
