Telemundo – Valencia, 3 de septiembre de 2024-. Un juez federal rechazó este martes una solicitud del expresidente Donald Trump para que interviniera en su caso penal por pagos para comprar el silencio de una actriz porno en Nueva York, lo que frustró el más reciente intento del exmandatario de anular su condena por delito grave y retrasar su sentencia.
El juez de distrito Alvin Hellerstein dictaminó que Trump no había satisfecho los requerimientos de pruebas para que una corte federal tomara control del caso en lugar del tribunal estatal donde fue juzgado.
El fallo de Hellerstein tiene lugar horas después de que los fiscales de Manhattan plantearan objeciones al intento de Trump de retrasar las decisiones posteriores al juicio en el caso, mientras buscaba que interviniera una corte federal.
La oficina del fiscal del distrito de Manhattan argumentó en una carta enviada al juez que preside el caso en la corte estatal que no tenía ninguna obligación legal de aplazar las decisiones posteriores al juicio y esperar a que Hellerstein se pronunciara.
Los fiscales instaron al juez de primera instancia, Juan M. Merchan, a no retrasar sus decisiones sobre dos peticiones clave de la defensa: el pedido de Trump de retrasar la sentencia hasta después de las elecciones de noviembre, y su intento de anular el veredicto y desestimar el caso a raíz del fallo de la Corte Suprema sobre la inmunidad presidencial.
Merchan ha dicho que se pronunciará el 16 de septiembre sobre la moción de Trump para anular el veredicto. Su decisión sobre el retraso de la sentencia se espera en los próximos días.
Trump fue condenado en mayo por 34 delitos graves de falsificación de registros comerciales para ocultar un pago de 130,000 dólares a la actriz porno Stormy Daniels, cuyas acusaciones de que había tenido una relación sexual con Trump amenazaron con interrumpir su carrera presidencial de 2016. El expresidente ha negado la acusación y ha dicho que no hizo nada incorrecto.
Falsificar registros comerciales es castigado hasta con cuatro años en prisión. Entre otras posibles sentencias están la libertad condicional o una multa.
En una carta este martes, Matthew Colangelo, asistente del fiscal de distrito, reiteró que los fiscales no han tomado una decisión sobre si retrasar la sentencia, y dejaron en las manos de Merchan fijar un “calendario apropiado tras el juicio”.
Los abogados de Trump han argumentado que sentenciar a Trump como estaba previsto, sólo dos días después de la esperada decisión de Merchan sobre la inmunidad, no les daría tiempo suficiente para sopesar los próximos pasos –incluyendo una posible apelación– en caso de que el juez decida mantener el veredicto.
También argumentaron que sentenciar a Trump el 18 de septiembre, unas siete semanas antes del día de las elecciones, constituiría una interferencia electoral, lo que aumenta el espectro de que Trump podría ser enviado a la cárcel cuando la votación anticipada está en marcha.
Colangelo declaró este martes que los fiscales estaban abiertos a un calendario que permita “tiempo adecuado” para adjudicar la moción de Trump que busca anular el veredicto, mientras que también es senteniado “sin demora irrazonable”.
En una carta a Merchan la semana pasada, los abogados de Trump dijeron que retrasar el proceso es el “único curso apropiado”, ya que buscan que la corte federal rectifique un veredicto que, según ellos, se vio afectado por violaciones de los derechos constitucionales del candidato presidencial republicano y por el fallo de la Corte Suprema, que otorga a los expresidentes amplias protecciones frente a posibles enjuiciamientos.
Si el caso es trasladado a una corte federal, según los abogados de Trump, entonces buscarán que el veredicto sea anulado y el caso sea desestimado por razones de inmunidad.
La sentencia de la Corte Suprema del 1 de julio frena los procesamientos de expresidentes por actos oficiales y restringe a los fiscales a la hora de señalar actos oficiales como prueba de que las acciones no oficiales de un presidente fueron ilegales.
Los abogados de Trump han argumentado que los fiscales se apresuraron a ir a juicio en lugar de esperar la decisión de la Corte Suprema sobre la inmunidad presidencial, y que se equivocaron al mostrar a los miembros del jurado pruebas que no deberían haber sido permitidas tras el fallo, entre ellas los testimonios de ex empleados de la Casa Blanca que describieron cómo Trump reaccionó a la cobertura de noticias sobre los pagos secretos y los mensajes de Twitter que envió mientras era presidente en 2018.
Los abogados de Trump habían invocado previamente el tema de la inmunidad presidencial durante un intento fallido el año pasado de conseguir que el caso de los pagos secretos fuera trasladado a una corte federal.
Con información de Telemundo.
