Jim Carrey usó técnicas tipo CIA para soportar a El Grinch. Jim Carrey contó que la exigente transformación en El Grinch lo llevó al límite físico y mental. El largo maquillaje y el pesado traje provocaron tanto estrés que estuvo a punto de abandonar el rodaje.
Entrenamiento poco convencional en el set
Para ayudarlo, la producción contrató a Richard Marcinko, excomandante de los Navy SEAL y especialista en técnicas de resistencia. Carrey aprendió métodos para manejar la ansiedad y la incomodidad durante las largas jornadas de maquillaje.
Jim Carrey usó técnicas tipo CIA para soportar a El Grinch
Técnicas para resistir el malestar
Entre las estrategias que recibió estaban formas de distraerse y mantener el control cuando el disfraz y las prótesis se volvían insoportables. Incluían acciones físicas para desviar la tensión, reorganizar el entorno y usar música o actividades calmantes para mantener la concentración.
Un rol exigente pero memorable
La experiencia fue extrema: pasar hasta ocho horas diarias bajo maquillaje pesado y un traje de pelo afectó su respiración y movilidad, llegando incluso a provocarle ataques de pánico. Con el entrenamiento y apoyo recibido, Carrey logró continuar y entregar una actuación que se convirtió en un clásico navideño.
