Valencia, 1 de abril de 2026-. Italia busca reformar su fútbol tras haber quedado fuera de su tercer mundial consecutivo. La refundación del fútbol italiano volvió al centro del debate este miércoles, luego de que la selección quedara fuera del Mundial por tercera vez consecutiva. El ministro de Deportes, Andrea Abodi, afirmó que el proceso debe comenzar con una renovación de la dirigencia de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC).
Italia busca reformar su fútbol tras haber quedado fuera de su tercer mundial consecutivo
En una nota de prensa, Abodi aseguró que “es evidente para todos que el fútbol italiano debe ser refundado”. El ministro insistió en que la transformación debe iniciar con una nueva dirección dentro de la FIGC.
La refundación del fútbol italiano fue planteada tras la derrota ante Bosnia y Herzegovina en la final de la repesca. Italia empató 1-1 en el tiempo reglamentario y cayó 4-1 en los penaltis, jugando con diez desde el minuto 41.
Abodi defendió el compromiso del Gobierno con el deporte nacional. Consideró “incorrecto” que se intenten evadir responsabilidades acusando a las instituciones de incumplimientos.
“Continuaremos haciendo lo que compete a las instituciones, pero se requiere responsabilidad, humildad y respeto”, afirmó. El ministro subrayó que “Italia debe volver a ser Italia, también en el fútbol mundial”.
La FIGC convoca un consejo federal
Tras el partido, el presidente de la FIGC, Gabriele Gravina, anunció la convocatoria de un consejo federal para la próxima semana. El dirigente reconoció las críticas, pero recordó que las decisiones sobre dimisiones corresponden a ese órgano.
La refundación del fútbol italiano se discute en un contexto de crisis prolongada. La selección no participa en una fase final desde 2014, acumulando tres eliminaciones consecutivas.
Gravina señaló que el análisis será profundo y abarcará aspectos deportivos y organizativos. La FIGC evaluará el desempeño de todas las áreas involucradas en el ciclo mundialista.
Una crisis sin precedentes para la tetracampeona
La eliminación ante Bosnia prolonga un periodo crítico para la Azzurra. Los fallos desde el punto penal volvieron a marcar el desenlace, como ocurrió en repescas anteriores.
