Valencia, 2 de febrero de 2026-. La presión sobre Teherán se intensificó desde enero de 2026, luego de la represión de masivas protestas en el país.
El movimiento inició por el alto costo de la vida, pero derivó en un reclamo contra el gobierno teocrático.
Irán pidió apertura de negociaciones sobre programa nuclear
El presidente estadounidense, Donald Trump, envió una decena de buques al Golfo y planteó la posibilidad de intervención militar.
Sin embargo, el domingo 1 de febrero afirmó que esperaba «lograr un acuerdo» con Irán para resolver la crisis.
Por su parte, el presidente iraní Masud Pezeshkian pidió abrir negociaciones directas con Estados Unidos sobre su programa nuclear.
«La apertura de conversaciones ha sido ordenada por el presidente Masud Pezeshkian», informó la agencia Fars citando fuentes oficiales.
Enriquecimiento de uranio, punto clave
Las dos partes ya mantuvieron una breve ronda de conversaciones en 2025, antes de la guerra de 12 días en junio.
Ese diálogo se estancó en la cuestión del enriquecimiento de uranio, el principal escollo para un acuerdo.
Estados Unidos exige que Irán renuncie por completo a esta práctica, mientras Teherán se ampara en el Tratado de No Proliferación Nuclear.
Irán defiende su derecho al enriquecimiento como miembro del TNP y niega aceptar limitaciones unilaterales.
Próximas rondas de negociación
Según la agencia Tasnim, aún no se han definido fecha ni lugar para las nuevas conversaciones.
Se prevé la participación del canciller iraní Abás Araqchi y del enviado especial estadounidense Steve Witkoff.
Analistas internacionales consideran que las negociaciones serán complejas, debido a la historia de desencuentros y desconfianza mutua.
El resultado será clave para la estabilidad regional y la continuidad de sanciones económicas contra Irán.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue con atención los movimientos diplomáticos y militares, esperando que se evite un conflicto abierto.
