Irán califica de crimen de guerra los ataques con misiles de EEUU que dejaron cuatro muertos y 68 heridos en una boda en Hormozgán. El Gobierno de la República Islámica de Irán catalogó formalmente este miércoles 2 de septiembre de 2026 como un «crimen de guerra» la reciente oleada de bombardeos ejecutada por las fuerzas militares de Estados Unidos, luego de que varios proyectiles impactaran de lleno contra una vivienda donde se celebraba una fiesta de bodas en el sur del territorio persa, dejando un saldo de cuatro personas fallecidas —entre ellas un niño de cuatro años— y al menos 68 heridos.
Por lo tanto, el Ministerio de Asuntos Exteriores en Teherán denunció una flagrante vulneración a las convenciones y principios elementales del derecho internacional humanitario, equiparando la tragedia con episodios anteriores de víctimas civiles registrados desde el inicio formal de las hostilidades a finales de febrero.
Ante este escenario, la comandancia persa ejecutó una inmediata respuesta bélica contra emplazamientos e instalaciones militares del Pentágono en varias naciones de Oriente Medio.
Impacto en Kuhestak, balance hospitalario y denuncias contra infraestructuras
En primer lugar, el reporte gubernamental precisó que el ataque contra el evento nupcial tuvo lugar en la localidad de Kuhestak, perteneciente al condado de Sirik en la provincia de Hormozgán, donde los equipos de rescate debieron trasladar de urgencia a 50 de los 68 lesionados hacia centros hospitalarios de la región debido a la gravedad de las heridas.
En este sentido, la Cancillería iraní emitió un comunicado oficial en el que comparó esta matanza con el ataque que cobró la vida de 168 estudiantes y profesores en Minab y el bombardeo con 21 víctimas mortales en Lamerd durante la jornada inicial del conflicto el pasado 28 de febrero de 2025.
- Lugar del ataque nupcial: Pueblo de Kuhestak, condado de Sirik, provincia sureña de Hormozgán.
- Saldo del bombardeo a la boda: Cuatro personas fallecidas (incluido un niño de cuatro años), 68 lesionados y 50 de ellos hospitalizados.
- Cifra consolidada de la jornada: 18 muertos a escala nacional, entre los que se cuentan cuatro efectivos de la Guardia Revolucionaria.
- Daños colaterales denunciados: Destrucción de antenas y centrales de telecomunicaciones en Juzestán, Sistán y Baluchistán, Hormozgán y Kermán.
- Contrarréplica de Teherán: Bombardeos a posiciones militares de EE. UU. en Jordania, Baréin, Kuwait e Irak.
«Estos brutales crímenes de guerra, que constituyen una grave violación de los principios fundamentales del derecho internacional, recuerdan a crímenes anteriores cometidos por estadounidenses-sionistas durante el último año y medio, incluidos los de Minab y Lamerd», sentenció el Ministerio de Exteriores de Irán en su despacho oficial.
Por su parte, los comités de socorro en Hormozgán continúan removiendo escombros en el perímetro residencial donde ocurrió la detonación.
Ofensiva sobre el estrecho de Ormuz, control energético y contragolpe iraní
Disputa por el tránsito de crudo y rutas de navegación
Por su parte, analistas energéticos y de seguridad regional destacaron que la reactivación de los bombardeos directos de Estados Unidos sobre suelo iraní este lunes —tras una pausa de un mes— responde al recrudecimiento del pulso militar por el control del estrecho de Ormuz, enclave estratégico que Teherán mantiene bajo bloqueo desde el 28 de febrero como principal mecanismo de asfixia económica, paralizando los despachos petroleros mundiales al exigir permisos de paso a los buques mercantes.
De manera paralela, la Casa Blanca ha presionado para reabrir parcialmente la navegación petrolera trazando una ruta alterna más al sur, próxima a las costas de Omán, lo que ha generado nuevos roces navales y aéreos.
Ataques iraníes contra bases estadounidenses en la región
Al respecto, la Guardia Revolucionaria y las Fuerzas Armadas iraníes lanzaron una contraofensiva coordinada con proyectiles hacia complejos castrenses de Washington distribuidos en Jordania, Baréin, Kuwait e Irak apenas se confirmaron las víctimas en Kuhestak y la muerte de cuatro de sus uniformados.
Asimismo, las autoridades de Teherán denunciaron que los proyectiles estadounidenses no solo castigaron complejos militares, sino que dañaron severamente repetidoras y redes de telecomunicaciones en las provincias de Juzestán, Kermán, Sistán y Baluchistán, incomunicando a diversas comunidades urbanas.
Con información de EFE
