Industriales piden incentivos fiscales para reactivar 52 % de la capacidad productiva nacional ociosa. La Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria) solicitó hoy al gobierno medidas urgentes de estímulo económico —específicamente incentivos fiscales y parafiscales— para reactivar la capacidad productiva del país, de la cual estima que el 52 % permanece ociosa.
Según explicó su presidente, Tito López, esta reactivación no depende solo de voluntad privada, sino de una serie de ajustes normativos y tributarios que faciliten las operaciones industriales. Entre sus propuestas figura que el pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA) se realice de forma mensual en lugar de semanal —una demanda pensada para mejorar la liquidez de las empresas.
López señaló que el actual nivel de utilización de la capacidad operativa ronda solo el 48,9 %, lo que deja “a disposición” una porción significativa del aparato productivo que podría ponerse en marcha con el entorno adecuado.
Industriales piden incentivos fiscales para reactivar 52 % de la capacidad productiva nacional ociosa
El dirigente industrial atribuye la situación de bajo uso a varios factores estructurales: la brecha cambiaria, la escasez de divisas que afecta la importación de insumos, la alta carga tributaria y la falta de incentivos para invertir. Según él, estos elementos inhiben la producción y frenan la reactivación de fábricas e industrias que podrían generar empleo y abastecimiento.
Lo que proponen los industriales
Para reactivar el sector productivo, Conindustria plantea medidas como:
- Modificar la periodicidad del pago del IVA para aliviar la carga financiera de las empresas.
- Ofrecer incentivos fiscales y parafiscales que reduzcan costos de operación y estimulen inversiones.
- Restablecer el acceso a divisas para importación de insumos, clave para industrias que dependen de materias primas externas. (Contextual basado en los factores señalados por los industriales)
Una propuesta con impacto potencial
Si se aplican, los incentivos podrían reactivar más de la mitad de la capacidad productiva ociosa, lo que implicaría un impulso al empleo, la oferta de bienes en el mercado interno y una posible reducción de la escasez que afecta a muchos rubros. Además, permitiría recuperar actividad en plantas industriales actualmente inactivas, dinamizando sectores estratégicos para la economía nacional.
Sin embargo —advierten los industriales— esto requiere voluntad política, estabilidad macroeconómica y adecuación del marco normativo para atraer inversiones.
Con información de Conindustria y Banca y Negocios. Banca y Negocios
