Industriales de artes gráficas advierten sobre una ola de despidos masivos ante la imposición de facturas digitales por el Seniat y alertan por fallas eléctricas en los Andes. Los voceros de la Asociación de Industriales de Artes Gráficas de Venezuela (AIAG) manifestaron este jueves 29 de octubre de 2026 su extrema preocupación frente a la reciente providencia administrativa del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat) que impone la obligatoriedad de las facturas digitales sin convocar previamente al gremio para evaluar su impacto.
Los directivos de la organización confirmaron que el ente recaudador excluyó al sector privado de las consultas técnicas necesarias para diseñar una transición viable y ordenada.
Las fallas de conectividad en los Andes y el peligro inminente de desempleo
El secretario y tesorero de la Confederación Venezolana de Industriales (Coindustria) e integrante activo de la AIAG, Atilio Granone, cuestionó severamente la viabilidad de aplicar un esquema enteramente electrónico bajo las actuales condiciones de los servicios públicos en el interior del país.
Granone expuso las precariedades cotidianas que azotan a la geografía regional con una interrogante directa: «¿Está el país preparado en este momento para una medida de esta naturaleza? Yo quiero recalcar que, por ejemplo, las montañas de Táchira, Mérida, Trujillo (…) ahí no hay internet, y cuando hay luz me imagino que hacen fiesta».
En tal sentido, el representante empresarial argumentó que las autoridades fiscales obviaron las realidades de las zonas rurales y los constantes apagones que impiden mantener sistemas informáticos conectados de forma ininterrumpida.
A este respecto, el vocero recalcó que la administración tributaria no sopesó debidamente los daños socioeconómicos que causará el instrumento legal: «No se ha medido correctamente, esta es mi apreciación, el efecto y las implicaciones que puede tener esta resolución».
Aunado a esto, Granone alertó que más de la mitad de las cerca de 600 empresas gráficas legalmente registradas en el país subsisten exclusivamente gracias a la impresión autorizada de talonarios de facturación mercantil.
Por tanto, el directivo sentenció que la anulación del formato tradicional provocará una contracción laboral crítica, advirtiendo textualmente que «eso es un montón de gente que va a quedar desempleada» a partir de la fecha límite fijada para el 31 de marzo.
Asimismo, los propietarios de imprentas familiares anticipan el cierre forzoso de sus locales comerciales al perder de manera intempestiva su principal línea de ingresos comerciales.
La defensa del formato en papel y el llamado urgente a la concertación
La confiabilidad del mecanismo físico frente a los avances tecnológicos
Por otra parte, el presidente de la AIAG, Claudio Bazzaro, abordó la problemática durante una entrevista concedida al programa A Tiempo que transmite el circuito Unión Radio, ratificando la vigencia de los soportes impresos.
Bazzaro admitió la indudable marcha de las herramientas digitales modernas, pero reivindicó la seguridad jurídica que brinda el papel sellado frente a los fallos de los servidores informáticos.
El dirigente gremial subrayó la robustez de los procesos manuales señalando con firmeza: «Sabemos que hay tecnología, que va avanzando la cosa, pero nuestro mecanismo ha sido comprobadamente confiable (…), no podemos pensar en que el papel desaparezca; disminuirá su uso, será más eficiente, pero jamás desaparecerá».
Dicha postura encuentra respaldo en pequeños comerciantes y distribuidores provinciales, quienes carecen de plataformas de facturación electrónica y dependen de los talonarios timbrados para respaldar sus inventarios diarios.
En consecuencia, los industriales reclaman la convivencia armónica entre los dos modelos para evitar la paralización repentina de las ventas formales en pueblos y caseríos aislados de la red eléctrica.
La disposición al diálogo para evitar el colapso operativo
Por añadidura, el líder de los gráficos enfatizó que los empresarios del ramo no buscan obstaculizar la recaudación fiscal del Estado, sino aportar soluciones prácticas nacidas de su amplia experiencia operativa.
Bazzaro aseguró que la asociación gremial mantiene la total disposición de colaborar con el equipo económico oficial para edificar un cronograma de adecuación progresivo que no arruine a las pequeñas industrias.
El portavoz empresarial convocó a las autoridades del Seniat a abrir de inmediato una mesa de entendimiento técnico para conjurar un colapso en la cadena de suministros y evitar el caos entre las imprentas y los contribuyentes afectados.
Por otro lado, los colegios de contadores y los asesores tributarios sugieren extender los lapsos de implementación para capacitar a los comerciantes informales antes de retirar las facturas físicas del mercado.
De modo que la advertencia de despidos masivos para el 31 de marzo, el riesgo de quiebra para 300 imprentas, los apagones en la región andina y la propuesta de concertación de Claudio Bazzaro delinean una tensa encrucijada entre el fisco nacional y la manufactura gráfica venezolana.
Con información de Unión Radio
