India evalúa petróleo venezolano tras la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y un posible gobierno interino bajo supervisión de Washington. Este escenario podría ofrecer a Nueva Delhi una salida para sustituir importaciones de crudo ruso y reforzar su seguridad energética.
El cambio permitiría a la India esquivar la guerra arancelaria anunciada por la administración de Donald Trump. Washington impuso tasas de hasta 50% a productos indios si el país mantenía compras de petróleo a Moscú.
Caracas puede ofrecer a las refinerías indias acceso renovado al crudo pesado Merey 16. Este tipo de petróleo es considerado el sustituto técnico ideal para complejos de alta tecnología, como los operados por Reliance Industries, que dependían del suministro ruso para sostener márgenes de ganancia.
Según datos del Ministerio de Comercio e Industria, los flujos de crudo venezolano hacia la India estaban prácticamente paralizados antes de la intervención. La situación se agravó tras la reimposición de sanciones estadounidenses en abril de 2024.
Durante el año fiscal 2024-25, las importaciones cayeron hasta 255,3 millones de dólares. La cifra representa una contracción de 81,3% frente a los 1.400 millones de dólares del ejercicio anterior.
India evalúa petróleo venezolano también por el impacto financiero sobre empresas estatales. La normalización de la relación comercial beneficiaría directamente a ONGC Videsh, filial internacional de la petrolera estatal india.
La compañía podría desbloquear cerca de 1.000 millones de dólares en dividendos y deudas acumuladas. Estos fondos permanecían congelados desde 2014 por sanciones y por la insolvencia de PDVSA.
La reapertura del sector permitiría reactivar la participación de ONGC Videsh en el campo San Cristóbal. La producción, reducida a unos 5.000 barriles diarios, podría elevarse hasta 100.000 barriles con nuevas inversiones tecnológicas.
Este realineamiento energético podría representar un revés para China. Hasta ahora, Pekín importaba cerca de 450.000 barriles diarios de Venezuela mediante canales informales.
Con el nuevo escenario, esos volúmenes podrían redirigirse hacia refinerías de Estados Unidos y la India. El mercado petrolero venezolano entraría así en una fase de reconfiguración estratégica.
Con información de Banca y Negocios
