Impsa sumará 432 megavatios al sistema eléctrico de Venezuela en 2 años tras asumir dos turbinas en Tocoma mientras alista una oferta integral para culminar las obras restantes con fondos autorizados por EEUU. La compañía industrial argentina Impsa sumará 432 megavatios al sistema eléctrico de Venezuela en un plazo de dos años tras haber sido contratada formalmente para reactivar y culminar dos de las diez unidades generadoras de la represa de Tocoma, según confirmó su directiva desde Washington.
Por lo tanto, la constructora hidroeléctrica contempla presentar en los próximos meses una propuesta técnica y económica integral para asumir los bloques restantes del complejo, condicionando su avance a la demostración de resultados inmediatos en el terreno.
Ante este escenario, la multinacional ejecuta las obras con recursos resguardados en entidades financieras estadounidenses bajo licencias expresas de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC).
Ejecución en Tocoma, oferta integral y reactivación de turbinas en Macagua
En primer lugar, el director ejecutivo de Impsa, Jorge Salcedo, precisó en declaraciones a medios internacionales que la firma evalúa someter una oferta definitiva en un lapso aproximado de cuatro meses para completar la totalidad de las turbinas pendientes en Tocoma, una vez que las autoridades comprueben la solvencia y capacidad operativa de los trabajos en marcha.
En este sentido, la empresa asumiría el desarrollo completo del proyecto, abarcando las obras de ingeniería civil y la construcción de las líneas de transmisión de alto voltaje necesarias para evacuar la energía hacia el resto del país.
- Aporte comprometido: Impsa sumará 432 megavatios al sistema eléctrico de Venezuela en un plazo estricto de 24 meses.
- Frentes en desarrollo: Culminación de dos unidades en la represa de Tocoma y operación de tres turbinas de 80 megavatios cada una en Macagua.
- Proyección a corto plazo: Presentación de una oferta integral en cuatro meses para asumir las obras civiles y de transmisión restantes en Tocoma.
- Canalización financiera: Fondos depositados en Estados Unidos y autorizados por la OFAC y el Departamento del Tesoro para infraestructura crítica.
- Pasivos por cobrar: 80 millones de dólares pendientes de gestiones previas sujetos a licencias regulatorias de Washington.
«Es probable que presentemos una oferta para finalizar esas unidades. Quizá en los próximos cuatro meses, una vez que vean los avances y comprueben que tenemos la capacidad para cumplir, pasaremos a las unidades restantes de forma integral», afirmó el director ejecutivo de Impsa, Jorge Salcedo.
Por su parte, los ingenieros de la compañía coordinan con la estatal Corpoelec la inspección de los componentes destinados a las tres máquinas de la central hidroeléctrica Macagua, las cuales inyectarán otros 240 megavatios a la red.
Crisis del sistema eléctrico, mediación diplomática y reclamo de deuda
Déficit estructural y secuelas tras los terremotos
Por su parte, el sistema eléctrico venezolano acumula más de dos décadas de severo deterioro operativo que provocan continuos racionamientos en todo el territorio, una situación que los pobladores denuncian que se tornó más crítica tras los dos sismos registrados en el país durante el pasado mes de junio.
De manera paralela, estimaciones especializadas calculan que la red nacional —ampliamente dependiente del caudal hidroeléctrico del sur— requiere un flujo financiero urgente de al menos 25.000 millones de dólares, razón por la cual el Ejecutivo nacional exhortó a los consorcios petroleros y gasíferos a trasladar sus propios equipos de autogeneración.
Puentes con la OFAC y mesas técnicas por cobrar
Al respecto, la máxima representación de Impsa señaló que mantiene conversaciones con delegados del gobierno de Estados Unidos desde antes de la incursión militar del 3 de enero de 2026 en la que fue capturado Nicolás Maduro, reconociendo que los canales diplomáticos de Washington facilitaron el acercamiento directo con la administración de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Asimismo, Salcedo confirmó que la corporación gestiona el cobro de una deuda pendiente de 80 millones de dólares derivada de contratos anteriores con Corpoelec, monto que comenzará a negociarse formalmente apenas obtengan las licencias de la OFAC.
Con información de Alberto News
