Valencia, 29 de junio de 2026-. Imágenes de la NASA muestran edificios dañados por los terremotos en Venezuela. La herramienta digital permite una aproximación bastante precisa a las afectaciones estructurales en toda la costa central.
Imágenes de la NASA muestran edificios dañados por los terremotos en Venezuela
El monitoreo satelital muestra un panorama complejo para los municipios costeros del estado La Guaira.
Localidades como Caraballeda, Macuto, Naiguatá, La Guaira y Catia La Mar registran el mayor impacto visual.
En estos sectores residenciales es visible que más de la mitad de las estructuras civiles están manchadas de rojo.
La nueva plataforma de la NASA evalúa los daños materiales basándose en la flota de satélites internacionales Sentinel.
Los mapas geolocalizados organizan la probabilidad de afectación por medio de un sistema de escala de colores específico.
En color blanco están marcadas las estructuras designadas como poco probables de haber sufrido colapsos materiales.
El color amarillo identifica las edificaciones que presentan entre un 1 % y un 50 % de afectación.
Finalmente, la tonalidad tenue de rojo representa una probabilidad de daño superior al 50 % o destrucción total.
Pérdidas económicas estimadas por Naciones Unidas
Por su parte, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo presentó estimaciones sobre el impacto financiero del sismo.
El organismo internacional calculó que las pérdidas materiales preliminares se aproximan a los 6.700 millones de dólares.
Mientras la nueva plataforma de la NASA evalúa los daños materiales, la ONU analiza el impacto habitacional y comercial.
El estudio determinó que un aproximado de 1,7 millones de edificios estuvieron expuestos a intensidades sísmicas muy elevadas.
La mayor concentración de estas estructuras afectadas se localiza en el Distrito Capital, Carabobo, Yaracuy, Miranda y Aragua.
Distribución técnica por niveles de intensidad sísmica
El análisis estadístico detalló el nivel de fuerza que soportaron las viviendas según la escala internacional de medición.
Un total de 1,2 millones de infraestructuras experimentaron sacudidas en zonas catalogadas con intensidad seis, calificada como fuerte.
Asimismo, unas 452.000 estructuras se ubicaron en perímetros donde la intensidad llegó a nivel siete, calificada muy fuerte.
Unos 60.000 inmuebles resistieron niveles de intensidad ocho, mientras que 5.000 sufrieron la categoría nueve, considerada violenta.
