Huracán Isaías alcanza categoría 3 y enciende las alarmas en el sur de EEUU tras forzar el despliegue de 21.000 rescatistas. El gobernador del estado de Florida, Ron DeSantis, informó este viernes 9 de octubre de 2026 que el ciclón Isaías escaló rápidamente a categoría 3, transformándose en un huracán mayor antes de tocar tierra entre los límites de Florida y Alabama.
El mandatario republicano ofreció una conferencia de prensa desde Pensacola, una de las urbes más expuestas al embate, donde notificó a la población que vive las «últimas horas» para evacuar las zonas vulnerables y poner a salvo sus vidas.
El meteoro representa el primer huracán de la temporada del Atlántico que impactará el territorio continental estadounidense en los últimos dos años, amenazando la seguridad de más de 20 millones de ciudadanos.
Órdenes de evacuación perentoria, despliegue militar y movilización de linieros
El líder del Ejecutivo floridano instó a las comunidades bajo advertencia a actuar con celeridad antes de que las bandas nubosas cierren los accesos viales.
DeSantis dirigió un mensaje directo a los núcleos familiares para evitar fatalidades durante la noche:
«Están en las últimas horas para poder ejecutar su plan de preparación si han recibido instrucciones de evacuar. Lo principal es asegurarse de mantenerse a salvo, usted, su familia y sus mascotas. Es el momento de tomar esas decisiones y ejecutar esos planes para que superemos esto con el menor daño».
En tal sentido, la administración estatal activó un imponente contingente de respuesta rápida para atender los estragos inmediatos del meteoro:
- La empresa eléctrica Florida Power & Light (FPL) movilizó a más de 16.000 operarios y técnicos especializados a lo largo de las rutas de posible afectación.
- La Guardia Nacional de Florida acuarteló y desplegó a más de 5.000 efectivos uniformados para labores de búsqueda, rescate y orden público.
- El Departamento de Transporte del estado sumó más de 1.000 funcionarios para despejar autopistas y retirar escombros con maquinaria pesada.
- La Guardia Estatal incorporó a cerca de 400 agentes adicionales para reforzar los cordones de resguardo en los refugios públicos habilitados.
A este respecto, el mandatario recordó la capacidad de respuesta demostrada tras el huracán Milton en 2024, cuando las cuadrillas restituyeron el fluido a 4,2 millones de usuarios en un lapso de 72 horas.
Sin embargo, DeSantis advirtió con realismo sobre el colapso inminente de la infraestructura de cables: «Deben dar por sentado que perderán la energía eléctrica».
Aunado a esto, las autoridades de tránsito supervisaron el éxodo ordenado de miles de familias que abandonaron las áreas costeras bajas durante la mañana.
Asimismo, los meteorólogos advirtieron que la marejada ciclónica podría inundar sectores urbanos aledaños a las bahías antes de la medianoche.
Paralización energética en el golfo y declaratorias de emergencia regional
Bloqueo de pozos petroleros y reservas estratégicas estatales
Por otra parte, la peligrosa trayectoria de Isaías forzó un freno abrupto en la industria de los hidrocarburos en aguas profundas.
La Administración de Minerales Marinos (MMA, por sus siglas en inglés) reveló que las operadoras cerraron plataformas y suspendieron el 62,89 % de la producción diaria de crudo en el golfo de México.
Las empresas evacuaron al personal y detuvieron igualmente el 57,35 % de la extracción de gas natural ante el avance del oleaje embravecido.
En consecuencia, el gobierno de Florida acopió grandes inventarios de carburantes y suministros vitales para garantizar la operatividad de los servicios esenciales:
La entidad dispuso de 500.000 galones de gasolina (casi 1,9 millones de litros), un millón de galones de diésel (3,78 millones de litros) y 35.000 galones (132.489 litros) de combustible de aviación.
De igual manera, el estado distribuyó más de 1.000 plantas generadoras de electricidad y 1,1 millones de botellas de agua potable en centros logísticos clave.
Alerta interestatal desde Alabama hasta las Carolinas
Por añadidura, el poder destructivo de Isaías activó protocolos de defensa civil en múltiples jurisdicciones del sureste estadounidense.
La gobernadora de Alabama, Kay Ivey, decretó formalmente el estado de emergencia para 40 condados de su entidad ante la inminencia del impacto directo.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) pronosticó que el ojo del sistema tocará tierra entre la noche de este viernes y la madrugada del sábado, avanzando rápidamente hacia el interior.
El organismo científico alertó que los vientos huracanados, las lluvias torrenciales y los tornados aislados afectarán también a los estados de Misisipi, Georgia, Carolina del Sur y Carolina del Norte.
Por otro lado, los equipos de protección civil de estas demarcaciones instaron a los ciudadanos a no salir a las carreteras durante el temporal.
De modo que la combinación de un huracán mayor, la parálisis de plataformas energéticas y la movilización de miles de uniformados coloca a la región en máxima alerta defensiva.
Con información de EFE
