António Guterres alerta en la ONU sobre los riesgos que encara el acuerdo de paz en Colombia tras el giro militar de Abelardo de la Espriella y la muerte de 36 personas en operativos. el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres, advirtió este jueves 8 de octubre de 2026 sobre los severos riesgos que amenazan la implementación del acuerdo de paz en Colombia.
La alerta surge a raíz de las modificaciones de fondo que ejecutó la administración del presidente Abelardo de la Espriella en la política de defensa y seguridad del Estado, cancelando definitivamente las mesas de negociación con grupos armados ilegales para priorizar las operaciones armadas en el territorio.
El diplomático portugués consignó estas observaciones en el reporte trimestral de la Misión de Verificación, documento que abarcará el periodo entre el 27 de junio y el 26 de septiembre y que presentará formalmente el venidero 12 de octubre en Nueva York.
El viraje en seguridad, combates en agosto y el balance de bajas
El máximo representante del organismo internacional evaluó la transición de mando y el tratamiento que la Casa de Nariño otorga al histórico tratado suscrito en 2016.
Guterres precisó que la administración de De la Espriella constituye el tercer mandato presidencial que asume las instituciones, compromisos y avances derivados del pacto con las extintas FARC:
«Los próximos años serán decisivos para consolidar los avances logrados hasta la fecha y aprovechar al máximo las oportunidades que se presentan».
En tal sentido, el diplomático enfatizó que, si bien el Ejecutivo exteriorizó su voluntad de respetar la Carta Magna y los compromisos jurídicos, todavía no define con claridad su estrategia operativa:
- El nuevo enfoque oficial clasificó a todas las estructuras armadas irregulares bajo la categoría estricta de organizaciones terroristas.
- Las fuerzas gubernamentales ejecutaron múltiples incursiones tácticas contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las FARC los días 11, 27 y 30 de agosto.
- Dichas acciones bélicas dejaron un saldo de 36 personas muertas, contabilizando entre las bajas a 5 adolescentes cuyas edades oscilaban entre 15 y 16 años.
A este respecto, el secretario general apuntó que el cumplimiento integral del acuerdo podría ayudar a cristalizar objetivos que el propio Gobierno proclama, tales como doblegar la criminalidad y expandir la presencia institucional en regiones periféricas.
Aunado a esto, las organizaciones de derechos humanos manifestaron preocupación por el recrudecimiento de las hostilidades en zonas campesinas e indígenas.
Asimismo, los analistas de conflicto consideran que la reactivación de bombardeos y choques directos altera el tablero de seguridad en los departamentos fronterizos.
Situación de los excombatientes, fondos requeridos y secuelas del terremoto
Protección física para los reincorporados y alertas presupuestarias
Por otra parte, el documento de la ONU visibilizó el constante peligro que acecha a las personas que entregaron las armas hace casi una década.
La Misión de Verificación comprobó durante el trimestre analizado el homicidio de ocho excombatientes de las FARC, consumando seis de estos crímenes a lo largo del mes de agosto:
Con estas muertes violentas, la cifra global de firmantes asesinados en lo que va de año trepó a 13 casos documentados.
No obstante el adverso panorama de seguridad, el organismo resaltó que más de 11.000 antiguos guerrilleros perseveran en las rutas de reincorporación comunitaria.
En consecuencia, Guterres demandó recursos frescos para blindar el sustento de estos colectivos:
«Garantizar su financiación adecuada y su sostenibilidad sigue siendo fundamental para prevenir la reproducción de la violencia, disuadir el reclutamiento por parte de grupos armados y mantener la confianza en el proceso de paz».
De igual manera, los delegados de la comunidad internacional reiteran que desatender los proyectos productivos de los exguerrilleros facilitará que las mafias los capten nuevamente.
Resiliencia ciudadana frente al sismo de magnitud 7,4
Por añadidura, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos elogió la entereza del pueblo colombiano frente a los desastres de la naturaleza.
El vocero destacó el temple demostrado tras el violento terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el territorio el pasado 10 de agosto:
«Colombia ha demostrado en repetidas ocasiones su capacidad para superar la adversidad».
Guterres remarcó que el respaldo de la comunidad internacional continuará resultando imprescindible para salvaguardar las conquistas alcanzadas y ayudar a solventar las trabas que persisten en la geografía colombiana.
Por otro lado, los embajadores del Consejo de Seguridad preparan sus consultas para el debate ministerial pautado en la sede neoyorquina.
De modo que el equilibrio entre una ofensiva contundente contra el terrorismo y el respeto estricto a las garantías de reinserción definirá el curso del país en el corto plazo.
Con información de EFE
