Valencia, 24 de marzo de 2026-. Gremios amenazan con «paros sectoriales» si el gobierno no aumenta el salario mínimo. Diversos sectores de la administración pública se movilizaron para denunciar el estancamiento de sus ingresos mensuales. El salario mínimo actual permanece en 130 bolívares, cifra que equivale apenas a 0,28 centavos de dólar.
José Gregorio Afonso, presidente de la Asociación de Profesores de la UCV, lideró parte de la convocatoria. El representante académico asomó la posibilidad de convocar a paros sectoriales como medida de presión hacia las autoridades. Afirmó que el sector universitario espera respuestas concretas para evitar la paralización total de las actividades académicas.
Gremios amenazan con «paros sectoriales» si el gobierno no aumenta el salario mínimo
La movilización de los trabajadores intentó marchar desde el Ministerio Público hacia la sede del Ministerio del Trabajo. Sin embargo, simpatizantes del gobierno nacional ocuparon la misma ruta para manifestarse contra las sanciones estadounidenses. Esta coincidencia obligó a los gremialistas a desviar su camino original para evitar posibles confrontaciones.
Custodiados por la Policía Nacional Bolivariana, los manifestantes bordearon la concentración oficialista entre vehículos en marcha. Finalmente, lograron concentrarse en las afueras del edificio de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV).
Deudas pendientes y cambios ministeriales
Afonso cuestionó que el Ejecutivo mantenga el sueldo congelado mientras se reportan nuevas inversiones milmillonarias en el país. El profesor insistió en que su discurso no es político, sino una defensa legítima de la supervivencia docente. A su juicio, existen recursos suficientes para honrar una deuda que tiene cuatro años acumulándose.
En medio de este conflicto, se anunció la designación de Carlos Alexis Castillo como nuevo ministro del Trabajo. Castillo sustituye a Eduardo Piñate, cuya gestión estuvo marcada por la falta de ajustes y constantes reclamos laborales. Los trabajadores esperan que este cambio de mando abra finalmente una mesa de negociación efectiva.
Esta protesta representa la segunda gran movilización nacional en menos de quince días por motivos económicos. Los dirigentes sindicales aseguraron que se mantendrán en las calles hasta obtener una respuesta del despacho presidencial.
