Gran jurado federal de Texas acusa a Wilber Garcés de atacar a dos agentes con su vehículo mientras su defensa denuncia que recibió un disparo por la espalda sin cámaras activas. Un gran jurado federal de Estados Unidos imputó formalmente este miércoles 21 de octubre de 2026 al venezolano Wilber Garcés por agredir a dos funcionarios de control migratorio.
El panel acusador dictaminó que el connacional empleó su automóvil en calidad de «arma mortal y peligrosa» durante un operativo efectuado en la ciudad de Austin, en el estado de Texas.
Dicho dictamen judicial trascendió exactamente un mes después de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) le disparara en la parte posterior del torso al momento de capturarlo, según revelan los expedientes procesales.
Calificación como arma letal y el riesgo de dos décadas de encierro
Los fiscales federales presentaron el pliego acusatorio ante la corte del Distrito Oeste de Texas con modificaciones sustanciales respecto a la querella inicial.
El escrito formal ratificó el cargo único que la Fiscalía interpuso en septiembre por agredir, resistir, impedir y obstaculizar el ejercicio de un funcionario federal.
El imputado enfrentará una condena de hasta 20 años en prisión si el tribunal emite una sentencia condenatoria al término del juicio.La nueva acusación sumó dos agravantes al considerar presuntas víctimas directas a los dos efectivos del ICE que desplegaron la redada en la zona.
El documento calificó explícitamente el vehículo que conducía Garcés como el armamento lesivo utilizado para atentar contra la integridad de los uniformados.
La portavoz de la abogada Kate Lincoln-Goldfinch, Fabiana Meléndez, declaró a la agencia EFE que su cliente desconoce plenamente las acusaciones y aguarda su día en la corte para defenderse.
En tal sentido, las organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes denuncian que las agencias federales suelen sobredimensionar incidentes de tránsito para justificar el uso desmedido de armas de fuego.
A este respecto, diversos juristas explican que catalogar un coche particular como instrumento letal incrementa drásticamente las penas privativas de libertad bajo el código penal estadounidense.
Aunado a esto, los abogados penalistas preparan recursos para exigir peritajes mecánicos sobre los puntos de impacto entre los vehículos involucrados en el choque.
Asimismo, los allegados al joven organizan colectas solidarias para cubrir los gastos de la representación jurídica en los tribunales de Austin.
Con información de EFE
