Fuerzas de seguridad de Jordania capturan heridos a tres atacantes tras un intenso tiroteo en una casa abandonada luego de la masacre en una iglesia ortodoxa de Karak. Las agencias de seguridad de Jordania capturaron este lunes 26 de octubre de 2026 a los tres presuntos autores materiales del sangriento atentado contra una iglesia ortodoxa en la gobernación de Karak.
El mortal ataque, perpetrado durante la tarde del pasado viernes, segó la vida de al menos nueve personas y provocó lesiones a otros cuarenta ciudadanos congregados en el recinto religioso.
Dicho procedimiento concluyó con un violento intercambio de disparos que neutralizó a los sospechosos dentro de una vivienda deshabitada, restableciendo temporalmente la calma tras jornadas de honda consternación popular.
El asalto al refugio, el intercambio de disparos y el estado de los detenidos
Un contingente combinado de investigadores e inspectores tácticos pertenecientes a diversos organismos del reino ubicó el paradero exacto de los tres agresores tras intensas pesquisas de campo.
La Dirección de Seguridad Pública del gobierno jordano emitió un comunicado oficial donde detalló la resistencia de los individuos atrincherados: «Los tres terroristas se habían parapetado dentro de una casa abandonada. Se negaron a entregarse y abrieron fuego contra las fuerzas de seguridad. Estas aplicaron las reglas de enfrentamiento y eventualmente lograron someter y apresar a los tres individuos, todos los cuales resultaron heridos. No hubo bajas entre las fuerzas de seguridad».
Los funcionarios policiales incautaron en el inmueble un arsenal compuesto por múltiples armas de fuego automáticas y abundante munición de diverso calibre.
Dicho operativo derivó en el traslado inmediato de los tres insurrectos hacia un centro asistencial bajo custodia armada permanente.
La cadena de televisión pública jordana Al Mamlaka precisó que el personal sanitario mantiene a uno de los reclusos en «estado crítico», mientras los médicos reportan que los otros dos atacantes presentan condiciones de salud «estables».
En tal sentido, la oportuna maniobra de los comandos evitó que los pistoleros ejecutaran nuevas incursiones armadas en los poblados vecinos.
A este respecto, diversos expertos en seguridad de Oriente Medio coinciden en que la rápida localización de los sospechosos evitó una fuga hacia las porosas zonas limítrofes.
Aunado a esto, los analistas de inteligencia militar examinan las armas decomisadas para rastrear los canales de contrabando empleados para introducirlas en la provincia de Karak.
Asimismo, la población de la comarca reconoció el profesionalismo de los uniformados al neutralizar la amenaza sin lamentar bajas entre el personal policial.
La promesa del rey Abdalá II, la advertencia ministerial y el combate al integrismo
Las directrices del Palacio Real y la revisión del extremismo
Por otra parte, la cúpula de poder del reino hachemita fijó una postura inflexible frente a los grupos que intentan desestabilizar la paz social en el país.
El monarca jordano Abdalá II enfatizó que había jurado ante la nación que «los terroristas no escaparían al castigo y que no se toleraría a ningún defensor de ideologías oscuras que dividen a los jordanos».
Dicho mensaje encontró respaldo directo en las declaraciones emitidas a través de la red social X por el ministro del Interior, Mazin Al Farrayeh.
El titular ministerial explicó que el Ejecutivo revisa rigurosamente el entorno y las causas que empujaron a estos tres sujetos hacia las corrientes extremistas, advirtiendo que los tribunales sancionarán a todos los cómplices del complot.
El alto funcionario ratificó la determinación estatal con una proclama patriótica: «Convertiremos esta tragedia en acciones que protejan las vidas de los ciudadanos. Que Dios preserve a Jordania».
En consecuencia, el primer ministro jordano, Yafar Hasán, reafirmó que el aparato estatal intensificará sus recursos operativos para erradicar cualquier manifestación de fanatismo religioso.
De igual manera, el gabinete ministerial coordina medidas preventivas con los líderes comunitarios para frenar la captación juvenil en áreas rurales desfavorecidas.
La naturaleza de la doctrina takfiri y la sombra del Estado Islámico
Por añadidura, las autoridades orientan sus esfuerzos a contrarrestar frontalmente la peligrosa corriente teológica que inspiró la matanza en Karak.
La dirigencia política de la región emplea comúnmente la denominación «takfiri» para definir una corriente integrista islámica que tacha de apóstatas a otros musulmanes y a quienes rechazan sus interpretaciones dogmáticas.
Dicha etiqueta doctrinaria caracteriza el accionar violento de conglomerados transnacionales como Al Qaeda y el Estado Islámico, organización con la cual los peritos de inteligencia vinculan directamente a los tres reos.
Las fuerzas de seguridad enfrentan un desafío histórico en la provincia de Karak, donde se cumplirán diez años en diciembre próximo de un recordado ataque reivindicado por el Estado Islámico que cobró catorce vidas, entre ellas la de una turista canadiense.
El país, habitado por 11,5 millones de personas mayoritariamente musulmanas y con una minoría cristiana cercana al 3%, sostiene una convivencia pacífica que los grupos radicales pretenden dinamitar.
Por otro lado, los cuerpos castrenses ejecutan redadas constantes contra redes de contrabando de armas y narcóticos que intentan ingresar desde naciones fronterizas en conflicto.
De modo que la captura de los sospechosos en la casa abandonada, el estado crítico de uno de los reos, el compromiso real contra el integrismo takfiri y el recuerdo de los episodios de 2016 definen un momento crucial en la seguridad de Jordania.
Las exequias en la aldea de Hamud y la masacre en la iglesia de San Jorge
El dolor colectivo frente a la iglesia y la presencia del Patriarca
Por añadidura, el desconsuelo invadió las calles del oeste jordano durante la despedida pública de las víctimas de la matanza.
Miles de ciudadanos colmaron la aldea de Hamud para dar el último adiós a los fallecidos en una multitudinaria ceremonia fúnebre cargada de dolor y oraciones.
Los deudos sepultaron a ocho de las nueve personas asesinadas en una fosa común acondicionada frente al templo de San Jorge, epicentro de la tragedia.
El cortejo fúnebre contó con la bendición solemne del patriarca Teófilo III de Jerusalén, máxima autoridad de la Iglesia Ortodoxa Griega, quien presidió los oficios junto al primer ministro Yafar Hasán.
Dicho acompañamiento gubernamental y religioso evidenció la unidad cívica de musulmanes y cristianos frente a la violencia sectaria.
En consecuencia, los vecinos de Karak manifestaron su pesar por la pérdida de familiares y allegados en medio de estrictos anillos de custodia policial.
De igual manera, los representantes religiosos de distintas confesiones condenaron al unísono el ataque indiscriminado contra un espacio consagrado a la fe y la oración.
La reconstrucción de la balacera en pleno servicio luctuoso
Para concluir, los testimonios recabados por las agencias informativas recrearon los momentos de terror que precedieron al operativo policial.
Varios atacantes fuertemente armados irrumpieron intempestivamente durante la tarde del viernes en el patio exterior de la iglesia de San Jorge mientras los presentes celebraban un funeral.
Testigos presenciales informaron a la agencia EFE que el servicio religioso reunía tanto a fieles cristianos como a vecinos musulmanes de la localidad.
Los agresores comenzaron a «disparar indiscriminadamente» contra la multitud congregada, desatando una estampida desesperada entre los asistentes al acto fúnebre.
Dicha arremetida culminó con nueve víctimas fatales y cuarenta personas hospitalizadas con heridas de bala de distinta consideración.
Por otro lado, la sociedad civil jordana exige celeridad en los procesos judiciales para esclarecer los apoyos logísticos que permitieron semejante agresión en una comunidad caracterizada por la armonía tradicional.
De modo que la captura armada de los tres implicados, el repudio de la monarquía a las ideologías divisorias, la despedida solemne presidida por Teófilo III y el recuerdo de la masacre en la iglesia griega ortodoxa de San Jorge estremecen al reino de Jordania.
Con información de EFE
