Valencia, 16 de diciembre de 2025-.Francia presentó más muertes que nacimientos por primera vez en 80 años. El informe del Instituto Nacional de Estudios Demográficos (Ined) indica que el envejecimiento de la población se acelera, adelantando lo previsto.
Este “sorpasso” demográfico se esperaba para 2035, pero los datos de 2024 muestran un declive más rápido de la población local.
Francia presentó más muertes que nacimientos por primera vez en 80 años
El Ined detalla que los nacimientos en Francia alcanzaron 661.000 en 2024, frente a 833.000 en 2010, marcando una caída sostenida.
A pesar del saldo natural negativo, la población total llega a 68,6 millones gracias a la inmigración, con 152.000 personas incorporadas en 2024.
Los datos incluyen 343.000 permisos de residencia nuevos, principalmente estudiantes y familias urbanas, que sostienen el crecimiento demográfico en ciudades.
En contraste, las zonas rurales muestran un saldo natural negativo desde 2015, evidenciando desigualdades regionales en la demografía.
Razones de la caída de nacimientos
Una encuesta de la cámara baja francesa indica que el 42 % de los ciudadanos limita tener hijos por razones financieras.
Además, el 18 % mencionó preocupaciones sobre el futuro, reflejando incertidumbre económica y social como factores de la baja natalidad.
Para revertir esta tendencia, la ministra de Salud y Familia, Stéphanie Rist, presentó un plan nacional contra la infertilidad.
El programa incluye tratamientos de fertilidad, campañas informativas y mayor acceso a la congelación de óvulos.
Desafío del envejecimiento poblacional
El envejecimiento de la población también impacta la estructura laboral. Los mayores de 65 años representan ya el 22 % de la población.
La generación del Baby Boom, actualmente entre 50 y 80 años, incrementa la presión sobre el sistema de pensiones y servicios sociales.
Se estima que la población en edad laboral seguirá creciendo hasta 2036-2040, pero luego comenzará a decrecer, complicando la sostenibilidad económica futura.
Francia enfrenta así un desafío histórico: mantener el equilibrio entre población activa y tercera edad en medio de un saldo natural negativo.
