El fotógrafo Liam Man logró capturar un eclipse solar desde el glaciar Leones, en Chile, tras una compleja y desafiante expedición que incluyó transporte terrestre, caminatas prolongadas y navegación en barco. Una semana antes de la travesía, la expedición aún no tenía vuelos ni transporte asegurados debido a un pronóstico que anunciaba cielo totalmente nublado, lo que también le hizo perder patrocinadores y obligó a financiar el viaje de manera personal.
Man relató a la BBC que su equipo estaba conformado por un asistente, un gerente de proyecto y un grupo de escaladores y guías locales, cuya experiencia fue esencial para contar la historia del glaciar y garantizar la seguridad durante la expedición. La presencia de estas personas permitió incluir la conexión humana con el paisaje en la imagen final.
La travesía hacia el glaciar incluyó un tramo de cinco horas por carretera, una caminata de diez horas y un viaje en barco para finalmente acampar durante siete días en el entorno glaciar. Según Man, “parecía que no iba a suceder”, pero el día del eclipse el cielo se despejó completamente, permitiendo que presenciaran el fenómeno en su totalidad.
Durante la observación, el fotógrafo pudo ver cómo la Luna cubría al Sol por primera vez, describiendo la experiencia como milagrosa y única. La combinación de planificación, esfuerzo del equipo y la fortuna de un cielo despejado permitió que la imagen lograra capturar no solo el eclipse, sino también la historia del glaciar y quienes viven y trabajan en él.
La fotografía resultante refleja tanto la majestuosidad del fenómeno astronómico como la conexión humana con un ecosistema remoto y desafiante, consolidando la experiencia de Man como un ejemplo de dedicación y pasión por la fotografía de naturaleza extrema.
Fuentes consultadas: BBC, National Geographic, AFP, Reuters
