Fesoca alerta sobre la entrada no autorizada de azúcar importada que desploma el precio al cañicultor mientras el consumidor sigue pagando hasta 2 dólares. La Federación de Asociaciones de Cañicultores de Venezuela (Fesoca) denunció públicamente que la entrada desmedida de azúcar importada al territorio nacional ha provocado una severa caída en los precios pagados al productor primario, acumulando un inventario no distribuido de casi 110.000 toneladas de azúcar refinada, volumen que representa aproximadamente dos meses de consumo en el país. Ciertamente, esta distorsión en la cadena de comercialización coloca en una posición financiera crítica a miles de familias que dependen del rubro agrícola.
Desplome de precios en origen, márgenes de ganancia y competencia desleal
Al respecto, la directiva del gremio detalló que la zafra inició con un rango de costos en la puerta del central azucarero entre 1,21 y 1,30 dólares por kilo, para posteriormente caer a niveles de entre 0,95 y 1,05 dólares. Por consiguiente, la diferencia entre lo cobrado por el agricultor y el precio en los anaqueles resulta abismal. Sin embargo, el presidente de Fesoca, José Ricardo Álvarez, aclaró que la merma en el valor de origen no se refleja en los supermercados, donde los usuarios continúan cancelando entre 1,70 y 2 dólares por kilo.
- Inventario acumulado: 110.000 toneladas (equivalente a 60 días de consumo nacional).
- Caída del precio en central: Pasó de $1,21 – $1,30 a $0,95 – $1,05 por kilo.
- Precio al público: Se mantiene entre $1,70 y $2,00 por kilo en comercios.
«El productor termina ganando menos de la mitad de lo que el producto cuesta al público. Aquí solo se beneficia quien sea que está trayendo ese azúcar sin aportar valor agregado a la cadena productiva, deteriorando de manera abrupta la economía de las zonas rurales y poniendo en riesgo miles de empleos», advirtió José Ricardo Álvarez en declaraciones reseñadas por El Impulso.
Efectivamente, los voceros agremiales señalan que el producto importado ingresa evadiendo el pago de aranceles, tributos aduaneros e Impuesto al Valor Agregado (IVA), lo cual configura un escenario de competencia desleal frente a la producción nacional.
Inconsistencia en las licencias, barcos en puerto y cuestionamientos al Estado
Desembarque en puertos y alteración de calidad
Por lo tanto, la dirigencia agrícola alertó sobre la continua llegada de embarcaciones cargadas con el rubro. En este sentido, Álvarez confirmó que actualmente se efectúa la descarga de un buque con azúcar terminado en los muelles del país, advirtiendo además que se introduce azúcar blanco de baja calidad para comercializarse fraudulentamente como refinado con el propósito de abultar los márgenes de ganancia.
La incógnita sobre los permisos oficiales
Por otra parte, Fesoca reveló que las propias autoridades del Ministerio del Poder Popular para la Agricultura Productiva y Tierras aseguraron no haber emitido licencias de importación para azúcar refinada. Ciertamente, esta afirmación abre una seria interrogante sobre los mecanismos utilizados por las empresas importadoras para nacionalizar el cargamento. No obstante, los productores primarios aguardan por una respuesta institucional que detenga la distorsión del mercado.
«Hemos presentado números al Gobierno Nacional. Si el ministerio a cuyo personal consideramos respetable no ha entregado las licencias, la pregunta es: ¿Quién las entregó? ¿Cómo y por qué entran? Alguien las trae y se le debe hacer seguimiento», cuestionó el vocero de Fesoca.
Con información de Banca y Negocios
