Familiares de un joven repartidor asesinado por la PNB ante su esposa embarazada denuncian que era inocente y exigen justicia. Familiares del joven Leivys Yornay Rondón se concentraron en las inmediaciones del Ministerio Público para denunciar que el muchacho era totalmente inocente y exigir que se aplique la ley contra los efectivos de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) que lo ultimaron dentro de su residencia —frente a su esposa embarazada— al confundirlo presuntamente con otra persona, según reportó el portal El Pitazo. Sin duda, la firme acción legal de sus allegados permitió frenar las irregularidades del procedimiento y lograr la entrega formal del cuerpo.
Allanamiento en el hogar, abusos y la firme protesta vecinal
Sobre la trágica secuencia, los reportes indicaron que el suceso ocurrió durante la mañana del sábado 8 de agosto, cerca de las 9:30 a. m., cuando los funcionarios policiales irrumpieron violentamente en la vivienda de Rondón y accionaron sus armas delante de su pareja en gestación. Además, la familia denunció que los uniformados ejercieron violencia física para destruir la evidencia que los vecinos intentaron grabar con sus teléfonos celulares.
«Tras el asesinato, los funcionarios nos sometieron a horas de terror: nos quitaron los teléfonos y nos golpearon las manos para que cayeran al suelo y borrar los videos grabados. Hasta las 6:00 p. m. nos dijeron que mi hijo estaba en el Hospital Miguel Pérez Carreño. Sabíamos que era mentira y que estaba muerto, pero igual fuimos y allí nos confirmaron el deceso», relató Yelis Tucupido, madre de la víctima, al portal El Pitazo.
En relación con la reacción del sector, la comunidad salió a las calles de inmediato a respaldar a la familia y manifestar su indignación, reafirmando que el joven no era ningún delincuente, sino un trabajador dedicado a las entregas a domicilio.
Contexto del operativo e intervención ante la Fiscalía
La persecución tras la muerte de un oficial
Por su parte, el despliegue policial en el que perdió la vida el joven de 20 años se activó luego de que en el sector Hueco Loco de El Valle fuera asesinado el oficial Edwin Arquinzones, adscrito a la División Contra la Delincuencia Organizada de la PNB. Por esa razón, las comisiones iniciaron un rastreo en diversas parroquias para dar con un sujeto apodado «Barrabás», procedimiento en el cual irrumpieron en la vivienda del repartidor sin ningún tipo de vinculación con los hechos investigados.
Logran la entrega del cuerpo tras frenar el protocolo de enfrentamiento
Por otro lado, la madre de Rondón denunció que las autoridades pretendían trasladar los restos directamente desde la morgue de Bello Monte hacia el cementerio, aplicando el protocolo restrictivo de los caídos en enfrentamientos para evitar la velación. No obstante, tras la denuncia formal y la presión ejercida por sus familiares ante el Ministerio Público, las autoridades les entregaron la orden oficial que les permitió reclamar el cuerpo del muchacho para darle un funeral digno junto a sus allegados.
«No sabemos quiénes son los funcionarios actuantes, aunque sí sabemos quién era el comisario a cargo. Queremos que se haga justicia y que paguen por lo que hicieron, porque mi hijo no era ningún delincuente. Trabajaba como delivery y era conocido y querido en la comunidad», enfatizó Tucupido.
Con información de El Pitazo
