Valencia, 12 de mayo de 2026-. Familia de Lara denunció extorsión digital por falso secuestro. Extorsión digital sacude a familia larense luego de que un pedido de fumigación se transformara en una operación de engaño. El dueño de una pequeña empresa en Lara recibió una solicitud de servicio que parecía legítima. El contacto llegó por Instagram, donde él invierte en publicidad para captar clientes.
Los supuestos contratantes pidieron datos personales y técnicos inusuales. Solicitaron nombres, cédulas y placas de vehículos antes de autorizar la visita. Extorsión digital aprovechó esa información para construir un escenario de secuestro falso.
Dos trabajadores se trasladaron a Sarare para una inspección. Durante el trayecto, recibieron llamadas que exigían ubicación en tiempo real. Los delincuentes también pidieron el número de otro miembro del negocio.
Familia de Lara denunció extorsión digital por falso secuestro
Extorsión digital escaló cuando la esposa del empresario recibió mensajes y audios sospechosos. Un hombre afirmó que su esposo había “irrumpido” en una zona restringida. Luego exigió una supuesta multa de 10.000 dólares para evitar represalias.
La mujer pidió hablar con su esposo, pero recibió amenazas. “Despídase de él porque le vamos a dar un tiro”, gritó la voz desconocida. Los delincuentes intentaron simular violencia para presionar el pago.
Mientras tanto, el trabajador seguía recibiendo instrucciones contradictorias. Le aseguraban que una camioneta Hilux lo guiaría hasta la caballeriza. Desde otro número, intentaban convencer a su esposa de que estaba secuestrado.
El empresario decidió huir pese a las amenazas. Arrancó su vehículo en una vía solitaria y escapó del lugar. Extorsión digital no logró concretar el pago, pero dejó secuelas emocionales.
Un esquema que se expande en Venezuela
Extorsión digital preocupa a autoridades y expertos por su crecimiento. En este caso, los delincuentes usaron números Movilnet, Digitel y uno internacional. La familia rastreó las llamadas hasta el estado Miranda, identificado como foco recurrente.
Este es el segundo caso documentado en Lara bajo esta modalidad. El primero afectó a un delivery en Palavecino. También se han registrado víctimas en Caracas, según reportes policiales.
El Cicpc ha advertido sobre este tipo de estafas. Los delincuentes recopilan datos y manipulan emociones para presionar pagos. La víctima reflexionó: “Todo lo que digas será usado en tu contra”.
