AP – Caracas, 14 de marzo de 2025-. El expresidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, compareció el viernes desde prisión por videoconferencia ante los jueces de la Corte Penal Internacional, días después de su arresto en Manila por cargos de asesinato relacionados con la mortal “guerra contra las drogas” que supervisó durante su mandato.
Duterte, de 79 años, no se presentó en la corte de La Haya, pero apareció en una pantalla de video desde el centro de detención donde se encuentra, a aproximadamente 1,5 kilómetros (una milla) de distancia.
Para las familias de las víctimas de la ofensiva contra las drogas, la aparición de Duterte en la corte fue una muy esperada señal de esperanza. Los fervientes seguidores de Duterte consideran que su arresto es ilegal.
Su abogado, Salvador Medialdea, utilizó la audiencia para criticar su arresto en Manila, calificándolo como un “secuestro puro y simple”. Dijo que a Duterte “se le negó todo acceso a los recursos legales en el país del que es ciudadano, y todo esto en el marco de una venganza política”.
La jueza presidenta Iulia Antoanella Motoc fijó el 23 de septiembre como fecha para la audiencia previa al juicio con el fin de establecer si las pruebas de la fiscalía son lo suficientemente sólidas como para justificar que el caso vaya a juicio. Si se realiza, el juicio podría tardar años, y si Duterte es condenado, enfrenta una pena máxima de cadena perpetua.
Los cálculos del número de muertos durante el mandato presidencial de Duterte varían desde los más de 6.000 que reporta la policía nacional, hasta 30.000, según cifras de grupos defensores de derechos humanos.
La jueza de la CPI dijo que se permitió que Duterte participara en su primera audiencia por videoconferencia porque acababa de llegar de un largo vuelo.
Duterte, vestido con chaqueta y corbata, escuchó la audiencia a través de auriculares, a menudo con los ojos cerrados. Habló en inglés para confirmar su nombre, así como su fecha y lugar de nacimiento. No se le exigió que presentara una declaración de culpabilidad o inocencia. La audiencia, que comenzó con aproximadamente media hora de retraso, duró alrededor de 30 minutos.
Medialdea dijo que Duterte había estado bajo observación en un hospital debido a problemas de salud.
La jueza, dirigiéndose a Duterte, dijo: “El médico de la corte opinó que usted estaba plenamente consciente mentalmente y en condiciones adecuadas”.
La hija de Duterte saluda a los seguidores fuera de la corte
Duterte fue arrestado el martes entre escenas caóticas en la capital filipina tras regresar de una visita a Hong Kong. Fue trasladado a Holanda rápidamente en un jet chárter.
Sara Duterte, su hija y vicepresidenta de Filipinas, lo visitó el viernes en el centro de detención de la corte y se reunió con seguidores fuera de la corte. Duterte es rival política del actual presidente.
Dijo que su padre está “de buen ánimo” y “bien cuidado”, y su única queja sobre sus condiciones es que extraña la comida filipina.
También condenó lo que calificó como un arresto político. “Habrá un día de rendición de cuentas para todos”, dijo, mientras las multitudes emocionadas a su alrededor coreaban ”¡Duterte!” y ”¡sí, sí!”.
Mientras tanto, activistas marcharon en la región de la capital filipina, exigiendo justicia por los miles de sospechosos asesinados durante la brutal represión de Duterte. Las familias de los fallecidos observaron el proceso de la CPI en pantallas instaladas en todo el país. Algunos sostenían retratos de sus seres queridos asesinados mientras escuchaban los cargos leídos contra Duterte en una sala de tribunal al otro lado del mundo.
Con información de AP
