Valencia, 23 de agosto de 2026-. Irán advirtió que considerarán enemigos a todos los países que se unan al asfixio económico que Estados Unidos ejercerá para presionar por Ormuz.
La advertencia fue realizada por Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, durante una entrevista con la televisión estatal.
«Cualquiera que lo haga será considerado un país enemigo», afirmó Rezaei al referirse a los países vecinos que colaboren con las medidas económicas estadounidenses.
El funcionario señaló que Teherán negociará inicialmente con esos países para intentar evitar su participación. Sin embargo, advirtió que podrían adoptarse medidas si mantienen su cooperación con Washington.
«En primer lugar, negociaremos con ellos y les pediremos que no lo hagan; si continúan, tomaremos medidas contra ese país», aseguró.
Irán advirtió que considerarán enemigos a todos los países que se unan al asfixio económico que Estados Unidos ejercerá para presionar por Ormuz
Rezaei, quien fue comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, elevó el tono de la advertencia al mencionar las rutas de exportación de petróleo.
El funcionario amenazó con atacar rutas utilizadas para transportar petróleo desde países que colaboren con la campaña de presión económica estadounidense.
La advertencia se extiende más allá del estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el transporte energético internacional.
Rezaei también amenazó con atacar intereses económicos estadounidenses en la región si Washington implementa nuevas medidas financieras contra Irán.
«No hemos atacado ningún interés económico estadounidense», sostuvo el exmilitar.
Según su versión, las acciones iraníes se han limitado hasta ahora contra bases militares estadounidenses.
Sin embargo, advirtió que la situación cambiaría si Washington impone nuevas sanciones económicas contra Teherán.
«Estados Unidos posee petróleo y empresas económicas en la región, y las atacaremos», afirmó Rezaei.
Trump prepara un «DÍA D económico» contra Teherán
Las amenazas de Irán contra países que apoyen a Estados Unidos ocurren después de los anuncios realizados por Donald Trump.
El presidente estadounidense calificó la próxima ofensiva económica contra Teherán como «un DÍA D económico».
Trump describió la operación como «la operación económica más devastadora jamás emprendida contra cualquier país».
Washington todavía no ha detallado cuáles serán las nuevas medidas económicas contra la República Islámica.
No obstante, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, lanzó una advertencia a los países que ayuden a Irán.
Según Bessent, quienes proporcionen «cualquier tipo de ayuda vital a Irán» enfrentarán consecuencias económicas.
China figura entre los principales socios comerciales de Teherán. El país asiático compra alrededor del 90 % del petróleo iraní a precio reducido.
Por su parte, Emiratos Árabes Unidos anunció esta semana la suspensión de sus relaciones comerciales con Irán.
La medida incluye intercambios mercantiles y transacciones financieras con la República Islámica.
Irán permanece sometido desde hace décadas a sanciones económicas estadounidenses e internacionales.
Entre las principales restricciones figura la prohibición de vender petróleo iraní en mercados internacionales.
Estas medidas han afectado considerablemente la economía iraní, aunque no han conseguido que Teherán abandone sus políticas.
La nueva escalada económica añade presión sobre las relaciones entre Irán y Estados Unidos, mientras ambas partes mantienen posiciones enfrentadas.
