Valencia, 20 de enero de 2026-. Estiman que hasta el 60 % del personal de enfermería ha desertado de los hospitales por bajos salarios. Crisis de enfermería amenaza hospitales venezolanos por falta de personal y bajos salarios, alertan autoridades del sector.
Naucela Gudiño, vicepresidenta del Colegio de Enfermería del Distrito Capital, señaló que el déficit de personal es alarmante.
Según Gudiño, alrededor del 60 % de las enfermeras ha abandonado los hospitales públicos, buscando mejores salarios y calidad de vida.
Estiman que hasta el 60 % del personal de enfermería ha desertado de los hospitales por bajos salarios
Los hospitales tipo cuatro, que antes contaban con 800 a 1.200 enfermeras, hoy operan con apenas 200 profesionales.
Esto provoca que, en algunos turnos, una sola enfermera atienda hasta 50 pacientes, afectando la atención y la seguridad.
Gudiño explicó que la sobrecarga laboral retrasa la administración de medicamentos y prolonga la estadía hospitalaria.
Además, el déficit de enfermeras incrementa el riesgo de mortalidad y genera estrés crónico entre los pocos profesionales que permanecen.
La falta de personal capacitado también limita la capacidad de respuesta en emergencias y cirugías complejas.
Las autoridades del sector aseguran que la situación se agrava día a día sin medidas inmediatas.
Reclamos por mejoras salariales
La vicepresidenta del CEDC exigió aumentos de salario, pensiones y cláusulas económicas que fortalezcan los ingresos mensuales.
Actualmente, el salario mensual de enfermería es de 246 bolívares, sin ajustes desde hace tres años.
Gudiño recordó que los bonos no afectan prestaciones como vacaciones o fin de año, que antes representaban ingresos importantes.
Asimismo, denunció que muchos trabajadores enfrentan enfermedades crónicas y no reciben tratamiento adecuado ni alimentación suficiente.
El sector solicita que el salario mínimo cubra al menos la canasta básica, que supera los 500 dólares.
Estas medidas permitirían garantizar un retiro digno tras más de 30 años de servicio.
La crisis de enfermería amenaza hospitales venezolanos y evidencia la necesidad urgente de políticas que protejan a los profesionales.
