Estados Unidos frena la llegada del jefe nuclear iraní a Viena para la cumbre de la ONU y Teherán convoca de urgencia al embajador de Austria. el gobierno de Estados Unidos bloqueó este lunes 14 de septiembre de 2026 la entrada a territorio austríaco del vicepresidente de Irán y máxima autoridad del programa atómico persa, Mohammad Eslami, impidiendo su participación en la 70ª Conferencia General del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en la ciudad de Viena.
Por lo tanto, la delegación estadounidense ejerció su poder de veto ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para frenar el permiso especial de viaje que gestionaban las autoridades austríacas en favor del funcionario persa.
Ante este escenario, la exclusión del alto comisionado detonó una tormenta diplomática en el seno del foro multilateral, desatando el enérgico rechazo de la representación iraní con el respaldo directo de Rusia y provocando de inmediato reclamos bilaterales en Teherán.
La objeción de Washington, los 400 kilos de uranio y la postura del OIEA
En primer lugar, el embajador de Estados Unidos ante el organismo nuclear, Preston Wells Griffith, ratificó ante el plenario que su país frenó cualquier excepción al régimen de sanciones que pesa sobre el líder del plan energético iraní. En este sentido, el delegado norteamericano justificó la medida acusando a Teherán de utilizar las cumbres globales como instrumentos de desinformación:
- Argumento político: Griffith argumentó que la asistencia de Eslami solo permitiría que la República Islámica utilizara los procedimientos del organismo como plataforma propagandística para esquivar cooperaciones técnicas reales.
- Denuncia de proliferación: El vocero estadounidense recalcó que, bajo la administración de Eslami, Irán acumuló más de 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60 %, un umbral cercano al rango militar necesario para manufacturar armamento atómico y totalmente incompatible con fines civiles.
- Precedente roto: El funcionario iraní asistía regularmente y sin contratiempos a las conferencias generales que el ente atómico organizaba en la capital austríaca en años anteriores.
Asimismo, la representación de Washington sostuvo que mantener las restricciones contra el funcionario preserva la credibilidad del comité de sanciones y protege la seguridad regional.
Protesta de Teherán, respaldo de Moscú y la justificación de Austria
La denuncia de Irán contra el país anfitrión
Por su parte, el embajador iraní ante el OIEA, Ali Reza Najafi, secundado por los delegados de la Federación Rusa, repudió de forma tajante la anulación de la visa diplomática y acusó a Austria de violentar abiertamente el estatuto que rige a la sede del organismo en Europa. Al respecto, Najafi manifestó con dureza: «La denegación de acceso contraviene la letra y el espíritu del marco legal que rige el acceso a las reuniones del OIEA. Ese incumplimiento no puede justificarse. No existe fundamento legal para ello».
En respuesta al incidente, la Cancillería de Irán convocó con carácter de urgencia al embajador austríaco acreditado en Teherán para entregarle una nota formal de reclamo y exigir explicaciones sobre el acatamiento de las directrices estadounidenses.
La posición jurídica de la delegación austríaca
Al respecto, la vocería del gobierno de Austria tomó la palabra durante la sesión plenaria para aclarar su actuación institucional frente a los estados miembros.
El diplomático austríaco detalló que Viena tramitó formalmente la solicitud de exención de viaje ante el comité de sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU para acoger a Eslami, pero las objeciones formales de las potencias impusieron el rechazo legal de la medida, obligando a las autoridades migratorias a retirar el visado conforme al marco internacional vinculante.
Con información de EFE
